Los cinco ediles de Vox en el Ayuntamiento de Guadiana (Badajoz), el único grupo político en la oposición local, han presentado un recurso contencioso-administrativo contra la modificación del nombre del municipio, que hasta el pasado mes de marzo se denominaba Guadiana del Caudillo.

Este municipio pacense, creado como poblado de colonización del llamado Plan Badajoz de 1950, pasó el 9 de marzo a llamarse Guadiana, tras el proceso de cambio de nombre que culminó con la publicación de la resolución en ese sentido en el Diario Oficial de Extremadura (DOE).

Tras años de negativa del anterior alcalde del PP, Antonio Pozo, actualmente en Vox, a cumplir la Ley de Memoria Histórica, la llegada del PSOE a la Alcaldía de este municipio de 2.500 habitantes en las últimas elecciones municipales supuso el inicio de un proceso para que la localidad dejara de homenajear con su nombre al dictador Francisco Franco.

Tras el acuerdo del Ayuntamiento y el informe preceptivo de la Diputación de Badajoz, el Consejo de Gobierno de la Junta de Extremadura aprobó el cambio de denominación en enero, un acuerdo que fue publicado en el DOE dos meses después.

Ahora, el propio Antonio Pozo y José Andrés Gámez Gordillo, en representación de los ediles de la oposición, han presentado, a través del despacho de abogados Milans del Bosch, un recurso contencioso-administrativo contra el acuerdo del Consejo de Gobierno de la Junta, por el que se aprobó el cambio de denominación.

A juicio de los ediles de Vox, "Guadiana del Caudillo no ha incumplido nunca la infame Ley de Memoria Histórica" y "serán los tribunales quienes juzguen si el acuerdo que se impugna es conforme a derecho o no".

El proceso de cambio denominación estuvo acompañado con la retirada de símbolos franquistas del municipio, como el escudo en piedra del águila preconstitucional y una placa de mármol, que el anterior alcalde del PP había protegido con un cristal blindado, en la que se agradecía la visita de Francisco Franco al pueblo en 1951 y su "labor colonizadora".