El Gobierno solicitará la semana que viene la que previsiblemente será la última prórroga del estado de alarma. En rueda de prensa desde Moncloa, Pedro Sánchez adelantaba este sábado a mediodía que pedirá al Congreso su respaldo para aprobar la quinta extensión de este estado de excepcionalidad que no será como en los dos últimos meses: renovado cada quince días y aplicado en todo el territorio nacional. "Tendrá características bien distintas a las anteriores, porque la situación ha cambiado". 

El jefe del Ejecutivo pretende que el último periodo del estado de alarma dure "aproximamente un mes" y se compromete a dar más poder a las autonomías. El objetivo de Moncloa es extenderlo mientras dure toda la desescalada, todos los rincones de España hayan superado las cuatro fases y los ciudadanos vivan ya en lo que se denomina nueva normalidad. 

Moncloa va a proponer al resto de formaciones políticas que el período final del estado de alarma sea "asimétrico" es decir, que el mando único se aplique exclusivamente en las provincias que estén en algunas de las cuatro fases que engloban toda la desescalada. "Si es asimétrico, lo será con todas las consecuencias", declaró Sánchez.

El Gobierno dividió el mapa español por zonas sanitarias a las que aplicaría parámetros sanitarios para ascender de fase. En un principio, la unidad de base era la provincia, pero algunas comunidades autónomas decidieron que era mejor trocear el territorio en áreas de salud y Moncloa lo incluyó como unidad de medida. 

El Ejecutivo apostó por que las cuatro islas que mejor han resistido a la enfermedad avanzaran en la desescalada y comenzaran este camino hacia la nueva normalidad directamente en Fase 1: son Formentera, La Gomera, La Graciosa y El Hierro, que este lunes serán los primeros en estrenar la Fase 2. Si no hay rebrote, estas zonas alcanzarán la nueva normalidad a mediados de junio. 

La mayor parte del territorio español estará en Fase 1 desde el lunes 18 de mayo. Solo hay tres zonas que, a partir de entonces, quedan en Fase 0 "con alivios": la Comunidad de Madrid, Barcelona y su área metropolitana y las capitales de provincia de Castilla y León. A este ritmo y si no surge ningún brote de infección, estos territorios no superarán la Fase 3, como mínimo, hasta el 6 de julio. El presidente ha reconocido que el estado de alarma asimétrico permitiría que "en algunos territorios que pasen a la nueva normalidad se levanten las restricciones de movilidad y de reunión. Solo seguirá en aquellos que tengamos que actuar". 

Sánchez advirtió de que levantar antes o después el estado de alarma en un territorio "no depende única y exclusivamente de un criterio político". A su juicio, dependerá de "la disciplina social, del grado de unidad institucional que despleguemos durante las próximas semanas y de que antepongamos los criterios de salud pública y de salvar vidas a otros criterios". 

Negociación

Antes de acudir al Congreso el miércoles, Sánchez y su equipo tiene que cerrar los acuerdos parlamentarios para poner los días concretos que recogerá a esa última y definitiva prórroga. La última prórroga la consiguió gracias al apoyo de Ciudadanos, PNV y Coalición Canaria, pero todos advirtieron de que era necesario poner fin cuanto antes a este estado de excepcionalidad.

Ahora, Moncloa tiene por delante la difícil tarea de convencer a los grupos de la oposición de la necesidad de aplicar el mando único hasta el fin de la desescalada. El Partido Popular ya ha adelantado que los 89 diputados de su grupo votarán en contra de esta decisión y Sánchez pidió a todos los grupos que "arrimen el hombro" para cerrar "un gran consenso" como "existe en el conjunto de la ciudadanía".

La quinta prórroga del estado de alarma traerá también una "desescalada institucional" que consistirá en que la única autoridad delegada del Gobierno en esta etapa de desescalada será el ministro de Sanidad, Salvador Illa: los ministros Margarita Robles (Defensa), Fernando Grande-Marlaska (Interior) y José Luis Ábalos (Transportes) dejarán de tener las facultades excepcionales que le otorgaba el primer real decreto aprobado. "No tiene ningún sentido que tengamos cuatro autoridades delegadas", aseguró Sánchez. "Vamos a condensar esa autoridad en quien tiene que pilotar esa desescalada junto con las comunidades autónomas". 

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