Seis días después del primer Consejo de Ministros del nuevo Gobierno de coalición, Pedro Sánchez concedió su primera entrevista televisada como jefe del nuevo equipo. En ella aseguró que confiaba en que "antes de que finalice este verano tengamos aprobados los Presupuestos Generales del Estado". El verano acaba el 21 de septiembre y a no pocos se les antojó un plazo demasiado generoso teniendo en cuenta que PSOE y Unidas Podemos gobiernan con unas cuentas públicas diseñadas por Cristóbal Montoro y el PP. 

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Sin embargo, incluso esa fecha era más la expresión de un deseo que de un calendario que el Gobierno esté dispuesto a cumplir en la parte que le toca. Este martes, el Consejo de Ministros presentó sus previsiones de crecimiento, deuda y déficit, la base imprescindible para las nuevas cuentas públicas que el Ejecutivo podría tardar aún en presentar. 

El plan inicial era que el Consejo de Ministros remitiese en este trimestre su anteproyecto de Presupuestos al Congreso para que la Cámara Baja decidiera, primero, si acepta tramitarlos (el conocido como debate de totalidad) y luego procediese a su debate pormenorizado y enmiendas, antes de la aprobación definitiva en el pleno. 

Pedro Sánchez quiere ir sobre seguro y, sobre todo, que no le pase lo de hace un año, cuando remitió su proyecto al Congreso y ERC presentó una enmienda a la totalidad. Finalmente, PP, Ciudadanos, ERC y PDeCAT rechazaron la tramitación de los Presupuestos en plena polémica por el relator y la mesa de partidos que, entonces, el Ejecutivo negociaba con la Generalitat. 

Todo depende de ERC

Ahora, el plan es justo el contrario. "Este Gobierno de progreso no tiene mayoría absoluta para garantizar que la presentación del Presupuesto da lugar a su tramitación", dijo en rueda de prensa la ministra Portavoz, María Jesús Montero. "Mantendremos contactos y reuniones con los grupos parlamentarios para asegurar que se produce una aceptación del trámite, es decir, que se van a rechazar las enmiendas a la totalidad que puede que algún grupo político presente", según ella. 

"Esos contactos, esas reuniones preliminares antes de que el Presupuesto entre en el Congreso son las que marcarán la fecha en la que podremos presentar el proyecto de Presupuestos", ha admitido. En otras palabras: presentar o no las cuentas es una decisión exclusiva del Consejo de Ministros, pero Sánchez la hará depender de la sintonía con ERC para evitar que una vez lleguen a la Cámara Baja su recorrido sea escaso. 

"Si el Gobierno contara con una mayoría suficiente para su tramitación podríamos comprometer de alguna forma más atinada el calendario de llegada, pero tenemos que trabajar en el entorno plural que los ciudadanos han votado y que obliga a ponerse de acuerdo con las formaciones políticas incluso para que se le dé vía libre para el inicio del trámite", ha insistido. 

ERC y PNV

En otras palabras: el Gobierno tendrá que negociar antes con el ERC, socio determinante, y en principio con el PNV, contando con que tiene atados los votos de PSOE, Unidas Podemos y Más País para garantizar su tramitación. La suma de esos escaños sí llega a la mayoría absoluta que permite garantizar el trámite de la totalidad. 

A pesar de que la vicepresidenta primera del Gobierno, Carmen Calvo, trató recientemente de separar los Presupuestos de la negociación en Cataluña y la Mesa de Gobiernos, el escenario es realmente muy similar al de hace un año. Ambos debates están llamados a entrelazarse, algo que ya advirtió el portavoz de ERC, Gabriel Rufián, en el debate de investidura. "Sin Mesa, no hay legislatura", dijo entonces. 

Ahora, el Ejecutivo de Sánchez se muestra muy partidario de iniciar los trabajos de esa Mesa de Gobiernos pese a que el president de la Generalitat, Quim Torra, ha dado ya por muerta la legislatura. 

Escenario electoral en Cataluña

ERC tendrá que decidir, llegado el momento, si está satisfecho con el PSOE como para permitirle que lleve al Congreso las cuentas para que pasen su primer trámite. El año pasado, fue ahí donde sucumbieron, llevando a Sánchez a convocar elecciones. Después de salir con éxito de esa votación llegará el debate del detalle y una última y definitiva votación en el pleno del Congreso, una fase que se demorará aún semanas. 

En cualquier caso, la presentación de los Presupuestos y, por tanto, el deseo de aprobarlos a lo largo del verano, está en el aire, como ha admitido Montero. "Siento no poder afinar más los plazos que presentó el presidente de que antes de que finalice el verano pretendemos tener aprobados nuestros Presupuestos", ha dicho al tiempo que ha pedido la colaboración de todos los grupos parlamentarios. "La capacidad de seguir exprimiendo los Presupuestos prorrogados ya no es posible", según ella.