Se trata de un método empleado por los ladrones para llevar a cabo sus robos en viviendas. Y, por ello, la Policía no se cansa de pedir a los ciudadanos que extremen los precauciones si notan algo extraño en su mirilla. El consejo es rotundo: llamar inmediatamente al 091 porque los criminales acechan la casa.

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El método es sencillo. Los ladrones impregnan la mirilla con algún ungüento que dificulte su visión. Suele ser vaselina, pero también emplean colas o pegamentos. Acto seguido, llaman al timbre o a la puerta y se hacen pasar por alguien de confianza: un técnico o algún vendedor con ofertas que puedan resultar de interés.

El ciudadano se asoma como es habitual a la mirilla. Al no ver claramente quién está al otro lado, abre la puerta para atender a quien está llamando. Los criminales aprovechan ese momento para empujar y entrar por la fuerza a la vivienda.

Un engaño habitual, pero de gran daño para el ciudadano; por el robo de sus pertenencias como por el shock que supone la entrada de los criminales en la vivienda con la víctima también en su interior.

Por eso, la Policía pide este jueves en Twitter que se extremen las precauciones: "Si esto es lo que te has encontrado en tu puerta a la vuelta de vacaciones, no lo dudes. Marca 091 y una patrulla acudirá a tu domicilio a comprobarlo".

Es habitual que la Policía recuerde los engaños habituales que usan los criminales para perpetrar sus robos. Como ejemplo, los pequeños trozos de papel o plástico que colocan en el marco de las puertas para saber si el inquilino está fuera de la vivienda y así poder acceder a ella sin llamar la atención.