El patrullero P-71 de la Armada Española, también conocido con el nombre de Serviola, protagonizó este martes un movimiento en aguas del Golfo de Guinea que permitió la liberación de un buque tomado por los piratas. Los criminales, armados con kalashnikov y lanzagranadas, habían tomado la embarcación cuatro días antes. EL ESPAÑOL ha tenido acceso a un vídeo de la operación.

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Como adelantó este diario, el Serviola se encontró con el buque asaltado por los piratas mientras viajaba con destino a Santo Tomé y Príncipe, en el marco de las actividades de seguridad cooperativa que realiza con diferentes países de la región. Siguiendo el protocolo habitual, la tripulación del Serviola contactó por radio con la del buque de transporte, de bandera nigeriana y con una dotación de 12 personas, pero no obtuvo respuesta.

El patrullero de la Armada Española inició su maniobra de aproximación hacia el buque nigeriano, al mismo tiempo que seguían haciéndoles llamamientos por radio; todos ellos sin respuesta. No lo sabían, pero uno de los piratas tenía encañonado con su kalashnkikov al capitán de la embarcación, impidiéndole su comunicación.

En el vídeo se puede ver el momento en el que los militares españoles, a bordo de dos embarcaciones rápidas, se aproximan hacia el buque asaltado. A bordo del Serviola, con una dotación de unos 60 efectivos, había también un equipo de Operaciones Especiales, encargado de este tipo de maniobras.

Fueron éstos últimos los que, debidamente equipados, alcanzaron el buque de bandera nigeriana. Los tres piratas que quedaban a bordo de la embarcación -un total de diez habían asaltado el buque- se dieron a la fuga a bordo de un esquife ligero a gran velocidad. En el vídeo se pueden ver los últimos movimientos de los criminales, abandonando la zona.

La dotación del buque nigeriano llevaba cuatro días secuestrada. Los criminales lo habían asaltado haciendo uso de fusilería ligera y de lanzagranadas. Les habían robado todo tipo de equipamiento, material y víveres. Los militares españoles se centraron en auxiliar a las víctimas del asalto, entregándoles alimentos y bebidas.

Tras dar aviso a las autoridades nigerianas, el Serviola prosiguió su camino hasta los puertos de Santo Tomé y Príncipe, donde se encuentra actualmente atracado.

La misión del 'Serviola'

Durante cuatro meses, el Serviola de la Armada Española está desplegado en aguas del Golfo de Guinea. Con una eslora de casi 70 metros y una manga de 10, el patrullero participa en labores de seguridad cooperativa en la región. En su despliegue, la dotación de la embarcación participará en actividades de diplomacia de la defensa en Cabo Verde, Mauritania, Costa de Marfil, Ghana, Camerún, Angola, Gabón, Santo Tomé y Príncipe, Nigeria y Senegal.

Con estas actividades, la Armada contribuye a desarrollar sus capacidades de defensa a estos países, en una región de máxima influencia para los intereses españoles, al mismo tiempo que obtiene una radiografía precisa de la situación de seguridad en la zona.