El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, quiere cambiar el concepto de fracaso escolar. El pasado martes, durante su comparecencia en el Congreso de los Diputados, sorprendió con una pregunta propia de un pedagogo: "¿Cómo puede fracasar alguien que tiene doce años?". A su juicio, el fracaso escolar "arranca a una edad intolerable" para un país con "unos valores" como los de España. Así, advirtió de que hay menores que "no cuentan con los medios o los estímulos suficientes" en su entorno, al tiempo que mostró su preocupación por las consecuencias de la pobreza en las aulas. 

Sánchez realizó estas declaraciones durante su intervención en el Parlamento para explicar sus planes. En la parte de su discurso dedicada a la situación de la Educación, el presidente defendió que para su Gobierno "no existe gasto en Educación sino inversión", ya que "un profesorado motivado en la educación pública es el mejor garante del talento". "¿A cuántas personas les ha cambiado la vida un profesor que supo motivarles?", preguntó el presidente, que anunció también que va a "acabar con el número desmedido de alumnos por aula" como una de las medidas para combatir el fracaso.

Según el experto en educación y catedrático en sociología Julio Carabaña, en España la legislación indica que "hay fracaso escolar a partir de los 16 años" pero "la gente usa el término en todas las edades". El profesor de la Universidad Complutense de Madrid y la pedagoga Iratxe Garibi están de acuerdo con Sánchez en que el término fracaso "es demasiado duro para referirse a la educación" aunque no por la edad, ya que "se puede errar en todas las edades", sino porque "no deberían existir etiquetas". 

Garibi añade que "a que un niño saque malas notas se le llame fracaso es un fracaso del sistema educativo", ya que simplemente son "niños que no encajan en el sistema". "Los profesores llegan, dan una clase magistral y los niños deben adaptarse. No les motivamos a buscar sus intereses, todo lo que encaja ahí es considerado un fracaso".

"La renta no influye"

El presidente del Gobierno advirtió de que hay menores que no cuentan con "los medios o estímulos suficientes en su entorno". Aludió a la situación "inaceptable" de pobreza infantil y señaló que todo lo que hoy se invierta en este sentido será "asegurar el retorno en el futuro de la sociedad"Al contrario de lo que piensa Sánchez, Garibi, como pedagoga, cree que la renta familiar o la pobreza "no influye en el fracaso escolar", ya que hay gente que cree que por tener más dinero "puede delegar en profesionales que hagan que el niño vuelva a estudiar, cuando eso no es así".

Las palabras de Sánchez en el Congreso enlazan con el debate sobre qué es y qué significa el fracaso escolar. Carabaña cuenta que en muchas ocasiones la equivocación de los padres es pensar que el fracaso escolar "puede solucionarse llevando al niño al psicólogo, cuando en realidad, no puede hacer mucho por él". Sin embargo, los expertos coinciden en que "la actitud de los padres influye", ya que son los que deben "animar a sus hijos". 

En otros países, el concepto de fracaso escolar significa exactamente "no completar el grado académico mínimo para el sistema educativo del que se forma parte". En el caso de España, no obtener "ningún título de secundaria superior", es decir, formación profesional o bachillerato. Algunos expertos como Carabaña consideran que "las causas del fracaso escolar suelen ser la falta de motivación o el desinterés por parte del alumno" y cree que "el fracaso escolar no tiene más causas que la de que alguien no quiera estudiar o no le guste".

Sin embargo, desde el punto de vista de la profesora Garibi, la principal causa del fracaso escolar es "el sistema en sí mismo y cómo está diseñado". Para ella "las leyes son un desastre porque no se cuenta con la opinión de los docentes", además de que hay "falta de formación de muchos profesores y falta de ganas de los equipos directivos". 

El fracaso escolar no es un fracaso vital

Carabaña cree que hay una confusión en la sociedad entre el fracaso y el abandono escolar: "El fracaso es haber ido a la escuela y no haber conseguido ningún título de secundaria avanzada, es decir bachillerato o formación profesional"; en cambio, el abandono escolar "es la renuncia de un alumno a acudir a una institución educativa antes de los 16 años o la finalización de la etapa que estaba cursando". Pero Garibi apunta que el abandono es consecuencia del fracaso, "ya que un niño que no consigue sus objetivos, acaba abandonando el colegio desmotivado".

Otro de los errores del sistema educativo actual, según Carabaña, es que los padres de los niños, tienden a creer que "si su hijo fracasa en el colegio, ha fracasado en la vida" y eso "no es así". El catedrático cuenta que "normalmente la gente que fracasa en el colegio consigue un puesto de trabajo y un nivel de vida igual de digno que el que ha estudiado".

Colegio Centre Escolar Empordà (Girona)

Soluciones

El sociólogo Carabaña opina que el "sistema ya hace todo lo posible para combatir el fracaso escolar". En cambio, Garibi considera que "queda mucho por hacer" y que las soluciones a este problema pasan por "cambiar el sistema" introduciendo nuevas metodologías como "inteligencias múltiples, adaptaciones curriculares y clases más dinámicas y participativas". 

Estas prácticas escolares "ayudarían a que esos alumnos que por diferentes cuestiones no se integran en el sistema, pudiesen hacerlo". Estas soluciones no se llevan a cabo en la mayoría de los centros por "desconocimiento o por falta de ganas". La pedagoga considera que "queda mucho por hacer ya que a pesar de que hay gente trabajando en estas cuestiones, no son suficientes para cambiar el sistema". 

Propuestas del Gobierno

En línea con el discurso de Sánchez, la ministra de Educación, Isabel Celaá, detalló el pasado 11 de julio cuáles eran las propuestas del Gobierno en esta materia. La ministra y portavoz anunció que el Gobierno modificará la LOMCE para que la red pública "tenga preeminencia y la concertada sea complementaria". Explicó también que reformará tres artículos de la ley vigente para "recuperar la participación en los consejos escolares" de los centros.

Celaá anunció la sustitución de la asignatura de Religión, que dejará de ser computable para la media, por "una asignatura obligatoria de valores cívicos y éticos". El Ejecutivo espera también diseñar una Ley de Formación Profesional en la que se vinculen "políticas de educación, empleo y desarrollo económico". Medidas, todas ellas, destinadas a combatir el fracaso escolar; una lacra cuya definición quiere cambiar Sánchez.