Alberto Lardiés Ana I. Gracia

Los Presupuestos Generales del Estado (PGE) marcarán el rumbo de esta convulsa legislatura. A partir de este miércoles se debaten en el Congreso de los Diputados seis enmiendas a la totalidad presentadas por diferentes grupos para tumbar las cuentas del Gobierno de Mariano Rajoy. La división en el Parlamento no puede ser más exacta. Y, de hecho, lo previsible es que 175 diputados voten a favor de censurar los presupuestos y otros 175 voten en contra. Esto supondría una victoria para el Ejecutivo del PP. 

Hasta seis grupos parlamentarios (PSOE, Unidos Podemos, ERC, PDeCAT, Compromís y EH Bildu) han presentado enmiendas a la totalidad contra las cuentas ideadas por el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro. El debate parlamentario empieza este miércoles. Las votaciones llegarán el jueves. 

Montoro pide responsabilidad a los grupos para aprobar PGE

Un Congreso partido en dos en las últimas cuentas de Rajoy

Al igual que ocurrió con las cuentas de 2017, lo más posible es que en el hemiciclo se visualice una división en dos mitades. De los 350 diputados, 175 (los de PSOE, Unidos Podemos, ERC, PDeCAT, Compromís, EH Bildu y Nueva Canaria) votarán a favor de las enmiendas para tumbar las cuentas y otros 175 diputados (PP, Ciudadanos, Coalición Canaria, UPN y Foro Asturias) votarán en contra. Con este empate, que se repetiría hasta en tres votaciones consecutivas, los Presupuestos continuarían su tramitación. Rajoy salvaría así el primer match ball. 

Para que la victoria política de Rajoy se produzca, el PNV tiene que sumarse a esta ecuación. Hace unos días, los nacionalistas vascos no presentaron una enmienda a la totalidad contra los PGE. Algo que se interpretó como que apoyarían las cuentas. De hecho, fuentes de todos los grupos dan por hecho que el Gobierno vuelve a contar con el apoyo del PNV. Sin embargo, su portavoz en el Congreso, Aitor Esteban, mantiene el suspense y dice que no decidirán el sentido de su voto hasta este miércoles o este jueves.  

Serán, casi sin género de dudas, los últimos Presupuestos que saque adelante Rajoy en esta legislatura. Porque el año próximo, 2019, es electoral, con la celebración de los comicios autonómicos y municipales. Y es harto improbable, por no decir imposible, que en plena campaña otras formaciones vayan a respaldar al partido gobernante. 

Los penúltimos encontronazos de PP y Ciudadanos

Ocurre, pese a todo lo dicho, que los socios que van a votar juntos para que los Presupuestos sigan adelante llegan más enfrentados que nunca. O eso parece. Aunque pueda haber algún componente de teatralidad entre los diferentes partidos, es evidente que existen tensiones, sobre todo entre PP y Ciudadanos.

Unas declaraciones del líder de Cs, Albert Rivera, sobre las posibles concesiones del Gobierno al PNV a cambio de su apoyo han generado un profundo malestar entre los populares. Para colmo, el partido naranja es ante todo contrario al separatismo, pero puede votar junto a los nacionalistas vascos. Y ahí se entremezcla, claro está, la situación en Cataluña, con la aplicación del 155 que aplaude Cs y de la que abomina el PNV. 

Este martes se vivían otros dos encontronazos. Por un lado, el portavoz parlamentario del PP, Rafael Hernando, arremetía contra Cs diciendo que "ni ruptura de la caja de la Seguridad Social ni compensación de ningún tipo para los de la ETA". Irónico, añadía que "no vamos a trasladar la Giralda a San Sebastián ni vamos a hacer que el Guadiana desemboque en el Bidasoa". 



Por otro lado, en el PP escuchaban atónitos cómo el diputado de Ciudadanos Miguel Gutiérrez cargaba contra el Gobierno este martes a costa del procés. El parlamentario naranja acusaba al Ejecutivo de estar "sosteniendo y protegiendo" a Carles Puigdemont al negar la presunta malversación de dinero público para "el procés. Queremos que se sepa la verdad y que este Gobierno deje de proteger a golpistas y secesionistas".



Para el partido que lidera Albert Rivera, es "impresentable" que un informe de la Guardia Civil asegure que la Generalitat haya destinado casi dos millones de euros para el referéndum ilegal del 1 de octubre. El Ejecutivo central mantiene que los vehículos de control que se pusieron en marcha desde Hacienda fueron "correctos" aunque reconoce que pudieron colarse "facturas falsas". 



No obstante, la realidad es que en el Ejecutivo y el PP creen que Ciudadanos "está marcando distancias" de cara a la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado. "Ya hemos cerrado un acuerdo para aprobar las cuentas de 2018, pero antes tienen que escenificar que no son nuestros socios", critican fuentes conservadoras.

El cambio de postura del PNV

El Ejecutivo está centrado ahora en convencer al PNV de que sus cinco diputados den el visto bueno a estas cuentas. Los nacionalistas vascos habían condicionado su respaldo a que Rajoy levante la aplicación del artículo 155 en Cataluña. Sin embargo, la huelga que miles de pensionistas han protagonizado en sus calles, sobre todo en Bilbao, ha provocado que sus reivindicaciones entren también en la letra pequeña de esta negociación.



Rajoy y el PNV han desmentido tajantemente que en las negociaciones estén hablando de política penitenciaria o de tocar la caja única de pensiones. Sin embargo, los parlamentarios vascos necesitan "un guiño para los nuestros", para convencerles de que es mejor dejar que el Gobierno tramite los presupuestos. Este miércoles llegará ese guiño, aunque quizás en forma de inversiones. 





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