Barcelona

El PSC no concurrirá solo a las elecciones del 21 de diciembre. Este miércoles, el primer secretario del partido, Miquel Iceta, ha anunciado un pacto con el partido Units per Avançar, de reciente creación y vinculado a los sectores no independentistas de Unió, cuyo miembro más conocido es el exconseller Ramon Espadaler, el último líder del partido de centroderecha y candidato a las elecciones de 2015, en las que la extinta formación no obtuvo representación. 

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La decisión de incorporar a este nuevo partido ha provocado rápidamente las críticas de Xavier Domènech, cabeza de lista de Catalunya en Comú, que ha sugerido que el PSC podría pasar a defender tesis sociales de la Unió de Josep Antoni Duran i Lleida.

En rueda de prensa, Iceta recordó que en esta legislatura los socialistas han votado con el espacio político de Doménech en el Parlament salvo cuando éste se ha situado al lado del independentismo. "Tanto que criticaban el 155, y ahora han sido ellos los que se lo han aplicado a Fachin. Por lo tanto, menos lobos, Caperucita", ha dicho. 

"Tengo ganas de encontrarme a Xavier Domènech en los debates porque sé que serán de altura, pero para él no serán cómodos", avanzó. Iceta aprovechó también para criticar que Ada Colau, la alcaldesa de Barcelona, haya abierto la puerta a romper el pacto de izquierdas con los socialistas en el gobierno municipal. 

Espadaler, número 3

Espadaler ocupará el número 3 por Barcelona, justo después de Miquel Iceta y la hasta ahora portavoz parlamentaria Eva Granados. "La política catalana estaba más coja sin Ramon Espadaler", ha dicho Iceta. La nueva organización, dirigida por Oriol Molins, que también compareció en rueda de prensa conjunta con Iceta, también ocupará los números 3 por Lleida y Tarragona, así como el 2 por Girona. 

"Queremos dar una respuesta a todos los catalanistas que no son independentistas" y que "quieren recuperar en primer lugar las instituciones, un Gobierno que merezca ese nombre" y los consensos básicos perdidos, explicó Iceta. "No nos resignamos a hacer lo de siempre, a seguir divididos como siempre", explicó. 

El pacto no tiene contenido ideológico clásico ni programa en común y promete respetar votos diferenciados en el Parlament. Sus puntos de acuerdo son el rechazo al independentismo y su apuesta por "la convivencia entre Cataluña y España", por recuperar el autogobierno y "dejar sin efecto la aplicación del artículo 155".