Bruselas

El intercambio de información entre las fuerzas de seguridad y los servicios de inteligencia continúa siendo la gran asignatura pendiente de la Unión Europea en la lucha contra el terrorismo yihadista. Falta confianza entre los países miembros, ha denunciado este lunes el comisario de Interior, Dimitris Avramopoulos, en una comparecencia ante la Eurocámara. Si se hubieran compartido todos los datos disponibles sobre sospechosos de radicalización, podrían haberse salvado vidas en Barcelona y otras capitales comunitarias atacadas por los terroristas.

"Los ataques en Barcelona y en Turku (Finlandia), y antes en Londres, Estocolmo o Berlín, demuestran fuera de toda duda que, en algunos de estos casos, un intercambio de información más efectivo y a tiempo podría haber salvado vidas", ha sostenido Avramopoulos ante los parlamentarios.

Los atentados del 17 de agosto en Barcelona y Cambrils (Tarragona), en los que murieron 16 personas, han vuelto a evidenciar los fallos y las carencias en materia de cooperación policial y de inteligencia en la UE. La policía belga contactó el año pasado con los Mossos d'Esquadra para pedir información sobre el imán de Ripoll, Abdelbaki Es Satti, considerado presunto cerebro de los ataques. Una mezquita de la localidad de Diegem le había rechazado por radical

Pero la comunicación no se hizo por cauces oficiales, por ejemplo a través de Europol, lo que hubiera registrado la alerta, sino mediante un correo electrónico personal. El mosso que recibió la comunicación respondió que no le constaba que el imán fuera peligroso o estuviera siendo investigado. Y el imán pudo regresar a España sin levantar sospechas. Fallos similares o peores se produjeron en los atentados de París o Bruselas. 

Utilizar los instrumentos disponibles

"Debemos hacer más", ha reclamado el comisario de Interior a los Gobiernos europeos. La UE ya dispone de un amplio abanico de instrumentos para intercambiar datos: Europol, el sistema de información del espacio Schengen o el registro de huellas de Eurodac. Además, está preparando un nuevo registro de datos de pasajeros aéreos (PNR) para detectar a los yihadistas.

"He reclamando constantemente a los Estados miembros que exploten plenamente el potencial de estos sistemas", ha dicho Avramopoulos. A su juicio, el problema es de falta de confianza y de voluntad política: los países no comparten todos los datos de que disponen. "Queremos utilizar mejor los sistemas que ya tenemos y acabar con las lagunas de nuestra arquitectura de información en Europa", ha defendido.

La eurodiputada socialista portuguesa Ana Gomes le ha preguntado al comisario por la falta de acceso directo de los Mossos a la base de datos de Europol. Pero Avramopoulos ha eludido pronunciarse sobre esta cuestión.

Eso sí, para Bruselas, los últimos atentados ponen de relieve la necesidad de ir incluso más allá, sobre todo por lo que se refiere a los servicios de inteligencia. Un área que en la actualidad es competencia puramente nacional y en la que los Gobiernos hasta ahora se han resistido con uñas y dientes a ceder terreno a la UE.

Avramopoulos ha pedido "romper tabúes" e iniciar la construcción de un "sistema de información europeo". En su opinión, se trata de un paso necesario para hacer frente a la amenaza del terrorismo yihadista. Y los países miembros, que hace dos años no querían ni hablar del tema, ahora "son más conscientes, más maduros y están dispuestos a trabajar en ello".

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