El secretario general del PSOE,  Pedro Sánchez, se ha desplazado este jueves a Vitoria para buscar el apoyo del PNV y del lehendakari a su propuesta de reforma de la Constitución para  implantar un modelo federal que sustituya a la España de las Autonomías. Con este objetivo ha acudido al Palacio de  Ajuria  Enea, donde acompañado por la secretaria general del PSE-EE, Idoia Mendia, se ha entrevistado con Íñigo Urkullu y el presidente del PNV, Andoni Ortuzar.

El dirigente de los socialistas trata de comprometer al grupo nacionalista en el Congreso de los Diputados para que en primer lugar respalde la creación de una subcomisión  en las Cortes destinada a revisar el modelo territorial de España.

A la entrada de la reunión Sánchez ha expuesto los argumentos con los que intenta convencer al PNV,  aliado hoy  del PP y  en el que se apoya el Gobierno de Mariano Rajoy para paliar su minoría parlamentaria.  Ha ofrecido tres: la identidad nacional, la lengua y la estabilidad de España.

“Consideramos que dentro de España hay una nación que se llama País Vasco, reconocemos la plurinacionalidad de nuestro país y defendemos una España unida que sea nación de naciones y reconozca el carácter nacional de determinados territorios y singularmente del País Vasco”, ha subrayado Sánchez.

“Consideramos que el euskera es un patrimonio de todos los españoles y ya va siendo hora de que tengamos un presidente del Gobierno que conceda igual importancia al uso del euskera, del gallego y del catalán como al del castellano”, ha continuado.

Después se ha explayado en la necesidad de  “garantizar la estabilidad política” de España, con la que ha sorteado el  obstáculo de los “acuerdos puntuales” entre PNV y PP.  “Lo importante – ha dicho-  es asentar de una vez por todas un modelo territorial, que está siendo cuestionado por el secesionismo en Cataluña” .

 “La estabilidad de España depende de un modelo fuerte, estable, de convivencia territorial”, ha asegurado el secretario general del PSOE, añadiendo que ese planteamiento conduce “inexcusablemente” a una revisión del actual sistema, que debe producirse en paralelo al debate abierto en el Parlamento Vasco para la reforma del Estatuto de Gernika.

En el escenario dibujado por Sánchez  los socialistas constituyen  “una alternativa” de gobierno al PNV en el País Vasco, pero una vez hablan las urnas la oposición se transforma en “cooperación “   e integran el Ejecutivo de Urkullu para “garantizar la cohesión social “ de Euskadi.  Su intención es que esa colaboración se traduzca en “acompañamiento” en el Congreso de los Diputados  en “la demanda justificada” de abrir la reforma constitucional.

Sánchez ha visitado Ajuria Enea justo dos años después de que mantuviera su primera reunión con el lehendakari  Íñigo Urkullu,  cuando el líder del PSOE aspiraba a derrotar a Rajoy en las elecciones generales de diciembre.  A diferencia de entonces ha rehusado comparecer al término de la entrevista y sustituido el encuentro posterior con los medios de comunicación con  apenas siete minutos de comparecencia a la entrada convocada a última hora y tras las críticas recibidas.

En su presencia en la capital alavesa ha mantenido un perfil bajo, nada acorde con el anuncio de la cita realizada hace más de un mes desde Ferraz, cuando Sánchez aspiraba a atraer al PNV a la conformación de una mayoría alternativa a Rajoy. 

SÁNCHEZ APOYARÁ LAS TRANSFERENCIAS



La reunión de Sánchez y Mendía con Urkullu y Ortuzar ha durado más de dos horas y ha servido para establecer unos puntos básicos de encuentro en las relaciones entre el PSOE y el PNV y el Gobierno vasco.

Fuentes de la Lehendakaritza han asegurado en respuesta a la petición del líder del PSOE que ambas partes “coinciden” en la necesidad de abordar “una reflexión compartida y serena sobre el modelo de Estado que fructifique en una nueva estructura territorial que ahonde en su plurinacionalidad ”.



No obstante, no han anticipado la respuesta a la demanda concreta de Sánchez de impulsar una subcomisión para la reforma constitucional, un tema que según han expuesto deberá ser “valorado” ahora por el PNV . Los nacionalistas mantienen sus dudas sobre si abordar un nuevo modelo exige una reforma de la Carta Magna o es preferible explorar la vía de los derechos forales abierta en la Disposición Adicional Primera de la Constitución.

En cambio el lehendakari y el presidente del PNV han obtenido el compromiso del PSOE de que el partido defenderá ante el Gobierno central el programa del ejecutivo vasco de coalición, que incluye el desarrollo íntegro del Estatuto vasco y la reclamación de las transferencias pendientes, entre las que se encuentran como prioridades el traspaso de las prisiones ubicadas en suelo vasco, la gestión del régimen económico de la Seguridad Social y el transporte ferroviario.

Las coincidencias, según las mismas fuentes, se han extendido a las políticas públicas sociales y al impulso de cambios en la política penitenciaria practicada por el Gobierno de Mariano Rajoy. Los asistentes a la reunión consideran que se deben explorar las posibilidades que ofrece el marco legal para adaptar la cuestión de los presos y su reinserción a la nueva situación social generada tras la renuncia a la violencia y el desarme de ETA.

La reforma del Estatuto vasco constituye, finalmente, otro de los puntos de encuentro entre PSOE y PNV, cuyos máximos dirigentes han valorado satisfactoriamente, junto a Urkullu y Mendía, el funcionamiento del pacto de gobierno en el País Vasco y el clima político y económico existente actualmente en la comunidad autónoma vasca.