Hay partido. Las primarias en el PSOE han vivido este jueves un capítulo inesperado al conocerse el número de avales de cada candidatura. Susana Díaz, la candidata con más poder institucional y de dirigentes del partido, ha logrado 63.100 avales de militantes socialistas, según ha anunciado su equipo. La cifra es un récord en el PSOE. Sin embargo, la sorpresa ha sido la cifra dada por los enviados de Pedro Sánchez: 57.369 firmas, un volumen totalmente inesperado en el partido. Patxi López ha presentado unos 12.000, los suficientes para pasar con holgura el mínimo de 9.368 exigido, el 5% del censo. 

En los últimos días se daba por hecho que Díaz arrasaría en la recogida de avales. La cara de su equipo al conocer los apoyos de Sánchez era de evidente desconcierto y fuentes del entorno de la presidenta de la Junta de Andalucía pedían cautela. La cifra de cada candidato no es definitiva ni oficial sino que ha sido anunciada por cada aspirante y podría variar. 

Durante todo el jueves, la Gestora del PSOE verificará cada uno de los avales para comprobar que todas las firmas son de militantes y que no hay afiliados que hayan respaldado a varias candidaturas. La cifra final será conocida al final del día. Después de un período de reclamaciones, comenzará la campaña electoral. 

En esta fase se da por supuesto una importancia mayor del llamado aparato: las direcciones del partido y los cargos institucionales para lograr firmas que, a diferencia del voto, son públicas y se recopilan mayoritariamente en listas coordinadas por cada candidatura. Díaz tiene un apoyo apabullante de presidentes autonómicos (sólo una de los siete, la balear Francina Armengol, apoya a otro candidato, Patxi López) y de cargos del partido. 

La expectativa de Díaz era doblar o triplicar el número de avales de Sánchez o, al menos, tener más que la suma del exlíder y Patxi López, algo que a falta de la cifra definitiva parece que no ocurrirá. El equipo de la presidenta de Andalucía quería apabullar en la recogida de avales para dejar sentenciada la competición, cuyo desenlace llegará el 21 de mayo con el decisivo voto secreto en la urna. Ahora, la competición podría estar más abierta que nunca y el desenlace es imprevisible.

Uno de los retos de Díaz en estas primarias era superar las 41.338 firmas que consiguió Sánchez en junio de 2014 (frente a las 25.238 de Eduardo Madina y las 9.912 de José Antonio Pérez Tapias). Convencidos de que "quien gana en avales, gana en votos", los susanistas han hecho del trámite de los avales un elemento clave en la batalla psicológica que, a su juicio, se libra en este proceso.

PATXI LÓPEZ, CON LO NECESARIO

Por su parte, representantes de Patxi López entregaron en Ferraz 12.000 firmas para avalar su candidatura. Óscar López, jefe de campaña de López y ex secretario de Organización del PSOE, y varios responsables territoriales de la candidatura han sido los encargados de llevar en media docena de cajas rojas a la sede del PSOE los avales del exlehendakari, una hora antes de que este mediodía finalice el plazo para hacerlo.

López, que también fue hace casi cuatro meses el primero en anunciar su candidatura, siempre ha dicho que no iba a participar en una "guerra de avales" y que se limitaría a recoger los necesarios para cumplir con este trámite, con el fin de "no tensionar" más a su organización.

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