La convivencia en el seno de Podemos Euskadi nunca ha sido pacífica y la división entre sus grupos o distintas corrientes ha marcado la evolución de la formación morada en la comunidad autónoma a lo largo de su corta historia.

Ahora la crisis se ciñe al territorio alavés, donde este jueves se ha visualizado de forma rotunda la fractura existente desde hace meses en el seno de su representación institucional en las Juntas Generales (Parlamento foral).

Cuatro de los ocho miembros del grupo han votado en contra del proyecto de Presupuestos Generales de Álava para 2017 y sólo tres han seguido las directrices de Podemos Euskadi, partidaria de la abstención.

Los junteros Javier Bizarro, Daniel Trujillo, Juanjo Celorio y Koldo Martín, a quienes se les vincula con la corriente anticapitalista, no se han sometido a la disciplina de voto y han apoyado la enmienda a la totalidad de las cuentas presentada por la coalición Irabazi, integrada por Ezker Anitza (IU) y Equo, socios de Podemos en el Parlamento Vasco.

Mientras, sus compañeros Itxaso Roldán, Asela Ortiz Murua y la portavoz del grupo, Arantxa Abecia, se han abstenido. La octava juntera , Mari Cruz Polaina, de baja desde hace tiempo, no ha asistido al pleno.

La enmienda a la totalidad había sido presentada por el único procurador de Irabazi. Además del respaldo de la mitad de Podemos ha sumado los votos de un juntero del grupo mixto, procedente de Ciudadanos y los doce del PP, principal grupo de la oposición, que a última hora y aduciendo ninguneo por parte del Gobieno foral ha decidido apoyar la iniciativa de la izquierda.

Esta incorporación no ha conseguido parar la tramitación de los Presupuestos, ya que el equipo de gobierno, compuesto por PNV y PSE-EE, contaba de antemano con los votos de EH Bildu, coalición con la que ha cerrado un acuerdo que le garantiza la mayoría absoluta.

MOTIVOS PARA DESMARCARSE

La división en dos mitades del grupo juntero de Podemos afloró ya con fuerza este lunes cuando los miembros críticos con la decisión de la dirección convocaron una rueda de prensa al margen del partido para explicar sus motivos para desmarcarse de la abstención de las cuentas propugnada oficialmente.

No era el primero de los enfrentamientos suscitados en su seno, pero pocas veces habían aflorado con tanta claridad, aunque desde la toma de posesión de sus miembros en 2015 se han vivido distintos conflictos, como el que concluyó con la sustitución en la portavocía de Koldo Martín por parte de Arantxa Abecia.

Los críticos denunciaron en su comparecencia la decisión avalada por el Consejo de Coordinación de Podemos Euskadi de abstenerse en la votación de los presupuestos alaveses, a diferencia de la postura de rechazo adoptada en Gipuzkoa y Bizkaia. Anunciaron ya que se trataba de una “imposición” que no estaban dispuestos a asumir.

Los disidentes con la línea oficial contradijeron la versión de Elsa Pamparacuatro, responsable de Foralidad de Podemos Euskadi, y rebajaron del 100% a un 30% el total de las propuestas de su formación aceptadas por el Gobierno foral de Ramiro González en la mesa de negociación presupuestaria.

Al día siguiente la dirección de Podemos Euskadi, encabezada por Nagua Alba, alertó a los junteros discrepantes de la gravedad de su decisión y del riesgo de expulsión que afrontaban. La portavoz del grupo, Arantxa Abecia, compareció arropada por el número tres del partido en Euskadi y portavoz parlamentario, Koldo Martínez, para presentar el pacto alcanzado con el PNV. El acuerdo incluye la aprobación de enmiendas parciales por un importe superior a 1.5 millones.

Abecia ha insistido en el pleno en el que se ha debatido la enmienda a la totalidad de Irabazi en el valor posibilista de la negociación, cuando no se está en el Gobierno, y en las propuestas en empleo, medio ambiente, servicios sociales, euskera y otras materias que su grupo sacará adelante.

EXPEDIENTES DE EXPULSIÓN

La apertura de expediente disciplinario de expulsión contra los cuatro críticos y su resolución corresponde al Comité de Garantías, el tribunal interno que deberá examinar su actuación.

Tras consumar este miércoles la ruptura del grupo, los cuatro críticos han defendido la “coherencia “ de su posición y asegurado que son ellos, y no sus compañeros, los que son mayoría y cuentan con el respaldo de los círculos alaveses. Koldo Martín ha asegurado que el código ético del partido obliga consultar a la asamblea ciudadana sobre los pactos con otras formaciones políticas.

La dirección de Podemos Euskadi considera, por el contrario, que son los disidentes quienes han vulnerado las normas internas y que el partido se ve forzado a actuar como órgano político “cuando algún grupo comete una infracción”, según ha explicado Lander Martínez en alusión a los expedientes disciplinarios.

Ante la diferencia de ambas posturas la posibilidad de que se reconduzca la situación es remota pero la dirección de Euskadi y el grupo juntero alavés se reunirán el próximo lunes para abordar las discrepancias. La votación final de los Presupuesto alaveses se produce el día 23 por lo que teóricamente aún hay tiempo de que los procuradores de Podemos adopten una única posición, conforme a la línea oficial, aunque los críticos no contemplan esa posibilidad. Previsiblemente la imposibilidad de acuerdo abocará a los críticos a pasar al grupo mixto.

La crisis abierta en la formación morada excede el ámbito ideológico y se sitúa en el terreno de lo personal, con graves enfrentamientos y acusaciones desde hace tiempo en el seno del grupo juntero.

Sobre Martín, uno de los disidentes, pesa un expediente disciplinario abierto con anterioridad por un presunto cobro irregular de dietas por asistencia a comisiones en las Juntas Generales.

Otro de los críticos, Juan José Celorio, ha denunciado estos días, ante la advertencia de expulsión, los “tics” antidemocráticos que observa en Podemos.

Desde la dirección de Nagua Alba se ha aludido, sin dar nombres, a comportamientos inadecuados, acusando a uno de los junteros de “gritar y maltratar a empleados del grupo”, así como de haber dirigido “barbaridades intolerables” contra la portavoz Abecia.

MAURA, CON ERREJÓN

El cisma en Álava es ajeno a la división de la organización morada que enfrenta a los seguidores de Pablo Iglesias con los de Íñigo Errejón.

En esa lucha interna Podemos Euskadi se alinea con el sector errejonista. Su número dos, el Secretario de Política en el País Vasco y diputado por Bizkaia, Eduardo Maura, en una entrevista publicada este jueves por El Diario Vasco, asegura que el partido es “demasiado comisarial y presidencialista”.

Señala que en los últimos tiempos “los recursos y el debate han estado centralizados en la ejecutiva estatal y en el secretario general”. Y añade que eso “tuvo sentido” en un primer momento “en que era necesaria una estructura muy ágil” para afrontar el intenso ciclo electoral vivido, pero no duda en calificarlo como “un modelo disfuncional con desequilibrios en algunos órganos”. “Fui parte del equipo [fundador] de Iglesias y no me arrepiento. Pero cometimos errores”, advierte.