José María Aznar arremete contra Rajoy. En lo que podría calificarse de una enmienda a la totalidad, el expresidente del Gobierno, por medio de FAES, ha lanzado un alegato contra el Ejecutivo de Mariano Rajoy, con especial incidencia en Cataluña y los impuestos.

El exlíder del PP, con la vitola de independiente tras la ruptura entre el partido y el think tank que dirige, ha cargado contra el que un día nombró sucesor por medio de un comunicado que recorre las vértebras del Gobierno, atacándolas una a una. En cuanto a su política económica y tras el desembarco de Sáenz de Santamaría en Cataluña con tono conciliador, Aznar recrimina a Rajoy "haber asumido el relato del adversario". Por otro lado, y en relación a las decisiones macroeconómicas, el expresidente acusa al que fuera su delfín de compartir el discurso "de la igualdad de los prescriptores de la izquierda".

En línea con la entrevista que Aznar concedió a Antena 3 en mayo de 2013, Rajoy se ha vuelto a ver vapuleado por una de las autoridades morales en su partido. No bajar los impuestos, el incumplimiento del programa presentado y lo endeble -a ojos de Aznar- de las posturas del Gobierno en Cataluña han desatado el último golpe del expresidente a Rajoy. Esta vez en una ruptura sin ambages, sin ser ya la fundación un canalizador del discurso popular.

Cataluña y Soraya

La fundación que preside José María Aznar ha criticado duramente la nueva forma de entenderse entre el Gobierno central y Cataluña. Esta vez han sido las declaraciones de Soraya Sáenz de Santamaría en una entrevista radiofónica, donde cuestionó la actuación del PP en 2006 al recoger firmas contra el Estatut de Cataluña, las que provocaron la respuesta de Faes. De hecho, la fundación acusa al Ejecutivo central de "haber asumido el relato que hacen sus adversarios políticos" y acusa a la vicepresidenta del nuevo papel conciliador con el Ejecutivo catalán.

"Preguntada si consideraba un error que el Partido Popular hubiera recogido firmas para apoyar el recurso de inconstitucionalidad contra el Estatuto que impulsaban en aquellos días José Luis Rodríguez Zapatero y Pasqual Maragall, la vicepresidenta contestó con un conciliador reparto de responsabilidades, indicando que el error de PP y PSOE fue no ponerse de acuerdo previamente sobre el nuevo Estatuto", recoge el escrito que se ha hecho pública en la web de la fundación este martes.

Según la fundación, esa "buena idea" de apurar las responsabilidades de diálogo con Cataluña "no debería llevarse al extremo de prescindir de una historia reciente en detrimento de las posiciones que el PP adoptó en su compromiso con la Constitución y de la movilización de sus militantes". Ese compromiso, continúa, "incluyó en su día la acción ante el Tribunal Constitucional frente a un Estatuto cuyos promotores sabían que ofrecía motivos claros de inconstitucionalidad".

En este cuidado de reparto de responsabilidades con los socialistas, Faes cree que "el PP debería haberse esforzado más. De nuevo el PP y sus carencias. Y de nuevo, esa tendencia en el Partido Popular a asumir el relato que hacen de él sus adversarios". Además, la fundación de Aznar recuerda que "el PSOE de Zapatero consiguió que muchos en el PP se creyeran que eran ellos y no el extremismo ideológico de aquel nuevo PSOE los que crispaban". De ahí, a la derrota de 2008 que "generó un sentida autocrítica, silenciosa pero intensa", por la oposición que el PP había mostrado frente a la negociación política del gobierno socialista con ETA bajo esa distracción que se llamó “proceso de paz. Resultó que el PP no sólo crispaba sino que, además, era enemigo de la paz. Lluvia fina o torrentera, la descalificación volvía a permear".

"Desalmado recortador"

Faes recuerda que cuando el PP consiguió gobernar en 2011, "asumió su etiqueta de desalmado recortador, con gesto de resignación, entre apelaciones a la ética de la responsabilidad y a los dictados de Bruselas. El Gobierno que había elevado los impuestos como nunca antes en España, haciéndolos recaer especialmente sobre su base electoral, pasaba por reaccionario a ojos de los progresistas cuyo gran referente, Rodríguez Zapatero, había llegado a afirmar que bajar los impuestos era de izquierdas. Aún hoy hay quien se sorprende de la simple cuenta que pone de manifiesto con toda evidencia que han sido los impuestos y no el recorte de gasto lo que se ha llevado el grueso del ajuste fiscal de los últimos años".



Faes también critica que "algunos portavoces gubernamentales o confunden conceptos o  parecen aspirar a congraciarse con los prescriptores de la izquierda hablando de un aumento de la desigualdad escandaloso que no se ha producido". Además, recuerda que "quedaba Cataluña y la exigencia de que el Partido Popular expiara lo que la izquierda y el nacionalismo -que maridan tan bien-, por increíble que parezca, han conseguido convertir en el acontecimiento crítico, en el punto de inflexión histórico que abrió las compuertas del independentismo: pedir firmas en la calle para apoyar un recurso de inconstitucionalidad". 

"El maridaje de izquierda y nacionalistas"

La fundación de Aznar recuerda a Sáenz de Santamaría que en aquellos tiempos "ocurría que el maridaje de izquierda y nacionalistas en Cataluña se había plasmado en un pacto firmado con pompa y solemnidad en el salón del Tinell de la Generalidad. Un pacto que se basaba precisamente en excluir al PP de todo acuerdo". A continuación, le recuerrda que no fue aceptada ninguna enmienda presentada por el Partido Popular. "Así que el acuerdo con los socialistas no parece que fuera cuestión de esfuerzo. Fue una posibilidad vetada por quienes hicieron un Estatuto con plena conciencia de su inconstitucionalidad y con el objetivo de asentar, en Madrid y en Barcelona, un proyecto de poder que prolongaría la mayoría de Zapatero y el tripartito catalán sobre la base de la exclusión del Partido Popular".

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