Barcelona

Después de días de especulaciones, Ciudadanos ha despejado las dudas que se cernían sobre su papel en una futura investidura del actual presidente en funciones Mariano Rajoy. El líder del partido naranja, Albert Rivera, ha confirmado este jueves en Barcelona que sus diputados no permitirán de ninguna manera la investidura de Rajoy, ni siquiera mediante una abstención. “No queremos que siga gobernando”, ha afirmado en un desayuno informativo.

Con esta decisión Rivera da un giro en su estrategia y abandona una calculada ambigüedad sobre su papel en una futura investidura. Si bien durante el debate del lunes ya mostró sus reticencias a investir al actual presidente funciones, hasta este jueves no había lanzado un mensaje claro en este sentido. “Si hay un fin de ciclo no se puede seguir con el mismo entrenador”, ha asegurado Rivera. “Yo quiero un presidente al que no le chantajee nadie, un presidente que no envíe mensajes a un delincuente”, ha remachado. Rivera ha insistido en que Rajoy no es la persona indicada para iniciar una nueva etapa de “renovación y cambio”.

El giro de Rivera traslada la presión a Rajoy y fuerza al PP a debatir si vale la pena enrocarse con su candidato si esto implica perder el control del Ejecutivo. En las filas populares, sin embargo, recuerdan que Rivera aseguró que no pactaría con Sánchez si quedaban por detrás del PSOE y al final llegaron a un acuerdo.

Mejoras en la financiación

Rivera ha aprovechado su presencia en Barcelona para hacer hincapié en asuntos que interesan a los catalanes. En el partido son conscientes de que precisamente Cataluña es uno de los pocos lugares donde pueden mejorar los resultados y se han volcado en una campaña con mucha presencia en esta comunidad.

El líder del partido naranja se ha comprometido a reformar la ley de financiación autonómica para que sea “equilibrada” y permita a las comunidades pagar la deuda que tienen. Rivera ha asegurado pondría en marcha esta medida durante los primeros meses de la legislatura en el caso de que su partido gobernase.

Rivera ha aprovechado la financiación para lanzar otro dardo al PP y reprochar la falta de “coraje” por no haber reunido a sus barones y haber abordado un asunto que está pendiente desde 2014. "No es fácil sentar a diecisiete hermanos, sobre todo cuando uno se quiere ir de casa", ha explicado. “Pero es urgente emprender esta reforma con una propuesta proporcionada que permita afrontar la deuda de las comunidades autónomas”.



Rivera ha continuado lanzando mensajes al electorado catalán y se ha comprometido a hacer “todo lo que esté en sus manos” para que los catalanes vuelvan a ser partícipes del “proyecto común”. Rivera ha propuesto “renovar” el proyecto de España para atender a las “necesidades y reformas” que requiere Cataluña y así evitar que sólo los independentistas “canalicen la indignación” en esta comunidad.

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