El comisario José Manuel Villarejo ha asegurado este lunes ante el juez que el director general de la Policía, Ignacio Cosidó, le "ordenó" parar la investigación del ático del ex presidente de la Comunidad de Madrid Ignacio González. El mando policial ha comparecido como testigo ante el Juzgado de Instrucción número 5 de Estepona y ha desvelado que Cosidó le trasladó dicha orden a través de su compañero Marcelino Martín Blas, ex comisario de Asuntos Internos y con quien entonces trabajaba codo con codo.
 
Asimismo, Villarejo ha desvelado que, de manera paralela, Cosidó intentó paralizar las pesquisas policiales contra su compañero de partido en una comida que mantuvo con José Manuel Sánchez Fornet, ex secretario general del Sindicato Unificado de Policía (SUP). La entidad que representaba Fornet presentó gran parte de las denuncias que dieron lugar a la investigación. A las preguntas de EL ESPAÑOL, el actual responsable del Observatorio Ciudadano Contra la Corrupción ha reconocido los encuentros con Cosidó, donde el máximo responsable policial le solicitó el cese de "este tipo de noticias mediáticas" impropias, a su juicio, de la labor sindical dentro del cuerpo.
En marzo de 2015, el director general de la Policía aportó una versión distinta. Tras la publicación de estos contactos por Infolibre, Cosidó hizo público un comunicado de prensa. En él, el cargo de confianza del Partido Popular aseguró que comió con Sánchez Fornet solo en una ocasión y que durante el encuentro no se habló en ningún momento del caso que afectaba directamente a su compañero de partido.

Comida con el Sánchez Fornet

Ante el juez, el comisario Villarejo, adscrito a la Dirección Adjunta Operativa (DAO) y dedicado a labores de inteligencia, aseguró que este caso había sido uno de los más difíciles de su carrera debido a las presiones de sus superiores. El responsable policial aseguró que se ha sentido "coaccionado" por investigar la compra del ático que Ignacio González tiene en Marbella, una operación que le costó la carrera política al líder del PP.
El Juzgado de Estepona emplazó ayer al comisario Villarejo para interrogarle por el encuentro secreto que mantuvo en noviembre de 2011 con González en una cafetería de la Puerta del Sol de Madrid. En esta cita, desvelada por El Mundo, el ex presidente regional pidió ayuda al mando policial y al también comisario Enrique García Castaño para que "no salieran" públicamente los detalles de la operación de compra del ático dúplex en la urbanización La Alhambra del Golf de Marbella del que disfrutaba.
 
Cabe recordar que este lujoso inmueble, de 500 metros cuadrados y que cuenta con piscina privada, fue adquirido por el testaferro profesional Rudy Valner inmediatamente después de que lo visitara la mujer del político del PP en varias ocasiones. El presidente del Atlético de Madrid, Enrique Cerezo, íntimo amigo de González, le puso en contacto con Valner, ya que este fiduciario trabaja para él, y fue éste quien, sin visitarla siquiera, formalizó la compra de la vivienda a través de una sociedad instrumental radicada en el paraíso fiscal americano de Delaware y denominada Coast Investors.
 
Acto seguido, González suscribió un supuesto contrato de alquiler con esta entidad. Sin embargo, la Policía considera que se trata de un documento ficticio y que simplemente sirvió para camuflar la identidad del auténtico propietario y enmascarar el origen presuntamente ilícito de los fondos. 

Una cita grabada

Villarejo reconoció ante el juez haber grabado la citada reunión de la Puerta del Sol, que se produjo cuando González tuvo conocimiento de que la Policía le estaba investigando, y precisó que el encuentro fue instado por quien fuera mano derecha de Esperanza Aguirre. En este mismo sentido ha declarado también el otro asistente a aquella cita, el comisario Enrique García Castaño, que ratificó que la reunión la solicitó el ex presidente madrileño.
 
El comisario Villarejo explicó que González les pidió "tapar la investigación" y recalcó que ha recibido durante los últimos años "numerosas llamadas" del presidente del Atlético de Madrid por este asunto. Unos contactos que sólo se explican porque Valner "es el testaferro personal de Cerezo" y porque el empresario tiene "mucho interés en este tema".
 
Por último, en cuanto a la grabación de la referida reunión, también desvelada por El Mundo, Villarejo admitió haberla realizado y aseveró que la depositó en la Dirección de la Policía. "La realicé por interés policial y no me quedé con copia", subrayó al tiempo que negó haber sido el responsable de su filtración a la prensa.
 
La juez y la Fiscalía Anticorrupción, una vez determinada la validez de la grabación, deberán pronunciarse ahora en relación a su contenido y aclarar si ven indicios de delito en la operación inmobiliaria y en la cita instada por González para torpedear las pesquisas policiales.
 
También prestó declaración en el juzgado de Estepona el periodista Esteban Urreiztieta, adjunto al director de EL ESPAÑOL, que se acogió a su derecho a no revelar las fuentes al ser preguntado por el origen de las grabaciones que fueron publicadas por él en El Mundo hace ahora casi un año.

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