"He rodado casi 40 documentales en mi vida, y este ha sido con diferencia el más duro. Primero, porque Israel no nos dejaba entrar, de hecho hasta ahora nadie ha entrado. Y luego por el nivel de bombardeo indiscriminado que ha sufrido el equipo que estaba allí, rodando su propio genocidio".
Hernán Zin, productor, periodista y director de cine italo-argentino afincado en España, está nominado al Goya a Mejor Documental por su película Nacido en Gaza (2025), un largometraje rodado desde la propia franja entre 2023 y 2024 por un equipo de cineastas palestinos a los que tuvo que dirigir en la distancia desde Madrid.
"Estaban rodando en lugar donde no había agua, no había luz, caían bombas, no había comida, no había casas, no había nada. Sus familiares murieron, ellos iban a grabar, a rodar en burro, pasaban hambre, sed... Nosotros estábamos de Madrid, buscando la forma de darles más medios. Lo que han hecho es una obra de arte maravillosa", cuenta a ENCLAVE ODS.
Zin conoce bien la franja porque lleva viajando a ella desde 2006. En 2014 filmó un primer documental, Nacido en Gaza (2014), a algunos de cuyos protagonistas ha vuelto a visitar, entonces adolescentes, ahora adultos, en Todos somos Gaza.
Su película no es una excepción. Desde el pasado Festival de Venecia, ahora nominada al Óscar a Mejor Película Internacional, llena las salas de cine La voz de Hind Rajab, de la directora tunecina Kaouther Ben Hania, la historia real de la niña que da nombre a la película, asesinada a tiros en Gaza el 29 de enero de 2024.
"Es el único conflicto armado donde las víctimas principales son los niños, lo lleva siendo mucho tiempo. Estadísticamente en Gaza el 80% de los muertos son civiles, mientras que en Afganistán fueron un 4%, en Ucrania igual puede ser un 2%. Aquí no, aquí se ataca directamente a los civiles y especialmente a los niños", señala Hernán Zin.
Making Of videoclip 'Todos somos Gaza'.
La voz de Hind Rajab ficciona a partir de los audios reales de la última llamada que hizo Hind el día de su muerte. Atrapada bajo un coche en mitad de un tiroteo en Gaza, pide que la rescaten. Los voluntarios de la Media Luna Roja que reciben la llamada hacen lo imposible por intentar rescatarla sintiendo la impotencia.
No exenta de polémica, recibió premios como el León de Plata en Venecia o el Premio del Público de la Sección Perlak en San Sebastián. En los Óscar aspira a repetir el triunfo el año pasado del documental No Other Land (2024), de los directores Yuval Abraham, Basel Adra, Hamdan Ballal y Rachel Szor, que ganó el premio de su especialidad.
Ambientado en Cisjordania en lugar de Gaza, pero testigo del mismo conflicto, cuenta la historia de Basel Adra, un joven palestino que lucha contra el desplazamiento forzado de su pueblo en Masafer Yatta. Así conoce a Yuval, un periodista judío israelí que lo apoya en su causa. Juntos forman un vínculo inesperado, pero su amistad se ve puesta a prueba por la abismal diferencia entre sus realidades.
Una película que ha tenido también su secuela trágica. En marzo de 2025, tras ganar el Óscar, el codirector Hamdan Ballal fue atacado por colonos israelíes y ese mismo día tarde detenido y presuntamente torturado por soldados israelíes. En julio, Odeh Hadalin, activista palestino que ayudó en el documental ganador, fue asesinado a tiros durante un ataque de colonos.
Gaza, a la española
El documental español Todos somos Gaza también ha sido mediático por el videoclip promocional de una canción del mismo título y en la que han participado artistas como Rozalén, Marwán, Porta, Ambkor y El Chojin bajo la dirección del compositor Carlos M. Jara. La película ha rodado en hospitales y bombardeos casi sobre la marcha, con imágenes de gran impacto.
"La gente tiene que ver lo que está pasando, obviamente respetando la dignidad de las víctimas. En internet se ven cosas terribles, aquí no hemos llegado a eso, pero sí que hemos querido mostrar la crueldad de estos dos años de genocidio", explica el director Hernán Zin a ENCLAVE ODS.
Para él se trata de "un documento para la historia, es como si hablásemos de Auschwitz y no contásemos cuál es el proceso. Pero, al mismo, tiempo también, al ser historias en primera persona, no es algo random que tú ves en un telediario que dura un minuto o en TikTok que dura 20 segundos, sino que hay una progresión de los discursos".
Los directores palestinos en el exilio también han intentado retratar el horror como un proceso que no nace en 2022, sino mucho antes. Recientemente, el director Kamal Aljafari estrenaba With Hasan in Gaza (2025), una reconstrucción a través de cintas miniDV de un viaje que realizó por la franja en 2001, en compañía de un guía turístico llamado Hassan.
Otras, como la directora Annemarie Jacir —conocida por ser la primera mujer palestina en firmar un largometraje, La sal del mar, en 2007—, han ido más atrás, a las raíces del conflicto anteriores incluso a la existencia del estado de Israel. En su película de ficción Palestine 36 (2025) narra un conflicto de agricultores locales contra las autoridades del protectorado británico en 1936, con actores de la talla de Jeremy Irons en el reparto.
Por su parte Once Upon a Time in Gaza (Érase una vez en Gaza, en castellano) (2025), de los hermanos Mohammed Abou Nasser y Ahmad Abou Nasser, baja tan a tierra que se traslada a 2007 para contar la historia de un estudiante que para sobrevivir se alía con un traficante de drogas y camuflan su negocio como un falafel.
"Creo que el mundo ha cambiado, el mundo se ha despertado a la realidad de lo que es la ocupación", finaliza la entrevista Hernán Zin. "Aunque nuestros gobiernos están atados de pies y manos, la sociedad en general en Europa ha despertado y eso ha sido muy importante. Entonces, tú ruedas la película, la lanzas a un estanque, y no sabes las ondas que va a crear cuando caiga".
