El Plan de Recuperación desde la Psicología para las poblaciones afectadas por la dana, diseñado a finales del pasado año por la Fundación Mutua Madrileña y el Colegio Oficial de Psicología de la Comunidad Valenciana (COPCV), ha prestado atención profesional y gratuita en lo que llevamos de 2025 a más de 5.500 personas afectadas por las inundaciones que arrasaron varias localidades valencianas el 29 de octubre de 2024.
Esta iniciativa, que se puso en marcha a principios de año, cuenta con la colaboración de los ayuntamientos de las localidades más afectadas por las lluvias torrenciales.
Tal y como aseguran desde Fundación Mutua Madrileña, la actuación "conjunta y desinteresada" de las dos entidades ha sido "imprescindible para prevenir la cronificación de problemas de salud mental y la formación de cuadros de estrés postraumático complejos".
La dana, recuerda Francisco Santolaya, decano del COPCV, derrumbó viviendas, espacios culturales, de ocio y centros educativos; arrasó con los enseres y recuerdos de toda una vida y devastó "los cimientos emocionales, sociales y comunitarios tan necesarios para el ser humano".
Asimismo, recuerda que "en estos casi 12 meses desde la tragedia, la incertidumbre y la inseguridad se han apoderado de muchas personas y la actuación de profesionales de la psicología ha sido esencial para poder gestionar el shock inicial y todas las emociones posteriores".
Síntomas más habituales
El 72% de los casos atendidos presenta alteraciones emocionales como tristeza prolongada, desesperanza, agitación o frustración.
El 46% de las personas atendidas muestra alteraciones cognitivas como pensamientos negativos constantes o dificultades para tomar decisiones.
El 42% manifiesta problemas en sus relaciones interpersonales, como aislamiento y evitación social.
Un 11% presenta crisis de identidad y cuestionamiento vital.
El 90% refiere síntomas psicosomáticos de su estado mental como dolores físicos, trastornos del sueño y alimentación o fatiga generalizada, entre otros.
El perfil de los atendidos
Tal y como aseguran desde el Colegio de Psicología y Fundación Mutua Madrileña, los principales beneficiarios de esta iniciativa son colectivos en situación de especial vulnerabilidad. Es decir, personas de edad avanzada, con movilidad reducida, con enfermedades mentales previas, niños y jóvenes.
Las intervenciones realizadas han sido tanto individuales como grupales. En esta primera categoría se ha tratado, en especial, a personas entre los 30 y los 65 años, que representan el 69% de los pacientes. El 17% se encuentra entre los 70 y los 80 años; el 12%, entre los 20 y los 30 años; y el 3%, entre los 18 y 20 años.
En cuanto al perfil de los atendidos en las intervenciones grupales, el 36,21% se encuentran entre los 30 y 65 años; el 31,88%, entre los 6 y 13 años; el 21,46%, entre los 70 y 80 años; el 5,52%, entre los 20 y los 30; y el 4,93, entre los 14 y 19 años.
