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La sostenibilidad del sector ganadero da un salto cuantificable en España.

La Interprofesional de la Carne de Vacuno, Provacuno, ha puesto en marcha una aplicación web que permite medir con precisión la huella de carbono del vacuno de carne, una herramienta que ya está disponible para ganaderos y que aspira a convertirse en referencia para toda la cadena de valor.

La aplicación, denominada 'Huella Vacuno Sostenible' y accesible a través de la web, permite calcular las emisiones de gases de efecto invernadero como dióxido de carbono (CO₂), metano (CH₄) y óxido nitroso (N₂O).

Su alcance cubre la fase ganadera y, a partir de septiembre, incorporará también el módulo industrial para mataderos y salas de despiece.

El desarrollo de esta herramienta se enmarca en el Plan de Promoción Sustainable European Beef (SEUB), una iniciativa trienal cofinanciada por la Unión Europea y liderada por Provacuno en España junto a Apaq-W en Bélgica.

Este programa tiene como objetivo impulsar la sostenibilidad del sector a través de soluciones basadas en evidencia científica y avances tecnológicos.

La nueva plataforma responde a una demanda concreta del sector, que necesitaba instrumentos sencillos, accesibles y con una base metodológica sólida para evaluar su impacto ambiental de forma fiable.

Ganado con cuernos comiendo heno en la estación de alimentación al aire libre en la granja. iStock

La herramienta ha sido desarrollada con la colaboración del Centro Tecnológico NEIKER, lo que refuerza su enfoque técnico y su alineación con estándares científicos reconocidos.

A través de la introducción de datos como el uso de fertilizantes, el consumo energético, la compra de forrajes o la gestión del agua, cada explotación puede obtener un diagnóstico detallado de su huella de carbono.

Medir para transformar

El valor principal de la aplicación reside en su capacidad para convertir datos productivos habituales en indicadores ambientales comparables.

Los ganaderos reciben informes desglosados por fuentes de emisión —desde la fermentación entérica hasta el transporte o la gestión de estiércoles— y expresados por unidad de producto o superficie.

Esta información permite identificar con precisión dónde se concentran las mayores emisiones y evaluar su evolución en el tiempo.

Además, la herramienta incorpora comparativas con referencias sectoriales y con el histórico de cada explotación, lo que facilita una lectura más completa del desempeño ambiental.

En palabras de Javier López, director de Provacuno, "esta aplicación es un paso clave para el sector para seguir trabajando en la mejora continua de la sostenibilidad", ya que "solo a partir de un diagnóstico riguroso es posible definir actuaciones eficaces y medir el impacto de una manera realista".

La capacidad de integración mediante API con sistemas de gestión ya existentes en granjas e industrias permite automatizar la captura de datos, lo que agiliza el proceso y mejora la precisión de los resultados.

Este aspecto técnico resulta determinante para garantizar la adopción de la herramienta en un sector donde la digitalización avanza de forma desigual.

Enfoque científico integral

Uno de los elementos diferenciales de la aplicación es su diseño basado en el Análisis de Ciclo de Vida (ACV), considerado el método de referencia internacional para evaluar impactos ambientales.

Este enfoque permite analizar todas las etapas del proceso productivo, evitando interpretaciones parciales del impacto climático.

En el caso del vacuno de carne, el ACV integra variables como la producción de piensos, el uso de fertilizantes, el consumo energético, el transporte y la transformación industrial.

Vacas pastando en el parque nacional del norte de España 'Picos de Europa'. iStock

De este modo, se evita el desplazamiento de emisiones entre fases y se garantiza una medición coherente del conjunto del sistema.

La herramienta también incorpora emisiones indirectas y se alinea con los marcos oficiales de reporte. Utiliza factores del Sistema Español de Inventario (SEI) y del Ministerio de Agricultura, lo que refuerza la fiabilidad de los datos y su utilidad en un contexto de creciente regulación ambiental.

Este enfoque permite ofrecer una visión completa del impacto climático y posiciona la aplicación como un instrumento no solo de medición, sino de mejora continua.

De la granja a Europa

En su fase inicial, la herramienta está orientada a los sistemas de producción ganadera, diferenciando entre modelos nodriza y cebaderos.

A partir de los datos introducidos, traduce parámetros como el consumo de pienso o el crecimiento animal en métricas de eficiencia ambiental.

Sin embargo, el objetivo final va más allá del diagnóstico individual.

Según Javier López, se trata de "dotar al sector español del vacuno de carne de una herramienta gratuita, voluntaria, accesible y fiable" que permita responder a las crecientes exigencias "regulatorias, de mercado y reputacionales".

La aplicación se integra como pieza clave dentro de la campaña europea 'Por una Europa sostenible. La misión especial del vacuno', que busca trasladar a la ciudadanía el compromiso del sector con una producción más transparente, científica y alineada con los retos climáticos.

Este movimiento responde a un contexto en el que la sostenibilidad se ha convertido en un eje estratégico para la ganadería europea.

Pues la presión regulatoria, las demandas del consumidor y los objetivos climáticos comunitarios obligan a avanzar hacia modelos más eficientes y medibles.

Con esta iniciativa, Provacuno introduce una herramienta técnica y refuerza un cambio de paradigma en el sector. Así, la medición precisa de las emisiones deja de ser un objetivo teórico para convertirse en una práctica operativa, capaz de guiar decisiones y transformar procesos.

Y es que el horizonte es claro. La neutralidad climática en 2050 no será alcanzable sin datos fiables ni herramientas que permitan actuar sobre ellos.