Mariana Goya
Publicada

La miopía infantil se ha convertido en uno de los problemas de salud visual más extendidos entre la población joven a nivel mundial.

Según un análisis publicado en el British Journal of Ophthalmology, alrededor del 34% de los niños y adolescentes presentan esta patología, una cifra que podría elevarse hasta los 740 millones de casos en 2050 si no se refuerzan las estrategias de prevención y detección precoz.

Y es que lejos de ser un simple problema de visión corregible con gafas, los especialistas alertan de que se trata de una condición con potenciales consecuencias a largo plazo para la salud ocular.

Pero, ¿qué es la miopía? Se trata de un defecto refractivo que provoca dificultad para ver con claridad los objetos lejanos y suele manifestarse durante la etapa escolar, coincidiendo con el desarrollo del ojo.

Su progresión, especialmente cuando aparece a edades tempranas, incrementa el riesgo de desarrollar patologías oculares en la edad adulta, como desprendimiento de retina, glaucoma, cataratas precoces o degeneración macular miópica.

De hecho, diversos estudios, como una revisión publicada en The Risks and Benefits of Myopia Control, indican que cada aumento de una dioptría eleva de forma significativa el riesgo de complicaciones visuales en etapas posteriores de la vida.

A qué se debe

El crecimiento de la miopía infantil en las últimas décadas responde a una combinación de factores genéticos, ambientales y conductuales. Y las investigaciones de la Clínica Universidad de Navarra señalan que, aunque la predisposición genética influye, los cambios en el estilo de vida han acelerado su aparición.

La reducción del tiempo de juego al aire libre y de la exposición a la luz natural, junto con un mayor número de horas dedicadas a actividades de visión cercana —como la lectura intensiva, el estudio o el uso prolongado de pantallas— figuran entre las principales causas de este incremento.

La evidencia científica respalda que la exposición diaria a la luz natural durante al menos una o dos horas puede tener un efecto protector frente al desarrollo de la miopía.

Por el contrario, el uso continuado de dispositivos electrónicos sin pausas visuales, cada vez más presentes en la rutina escolar y de ocio, se asocia a un mayor riesgo de aparición y progresión del efecto refractivo.

Por ese motivo, los expertos subrayan que estos hábitos adquiridos en la infancia pueden condicionar la salud visual a largo plazo.

Prevención

Ante este panorama, la detección temprana se presenta como una herramienta clave. Las revisiones visuales periódicas desde edades tempranas permiten identificar los primeros signos de miopía y aplicar medidas destinadas a frenar su progresión.

Una niña con miopía. Multiópticas

Entre las recomendaciones más habituales se encuentran fomentar actividades al aire libre, limitar el tiempo frente a las pantallas, aplicar la regla del descanso visual durante las tareas de cerca y asegurar una correcta iluminación en el entorno de estudio.

Y es que si los especialistas coinciden en algo es que actuar de forma precoz puede marcar una diferencia sustancial en la evolución de la miopía.

Concienciación social

La creciente preocupación por la salud visual infantil ha impulsado campañas de concienciación tanto desde el ámbito sanitario como desde el sector óptico. Y es precisamente en ese contexto donde se encuentra Incorregibles, una iniciativa promovida por Multiópticas en colaboración con la Clínica Universidad de Navarra.

La apuesta pone el foco en la prevención de la miopía infantil, así como en la importancia de las revisiones visuales en etapas clave como la vuelta a la rutina escolar. Por ello, han optado por un enfoque divulgativo con la intención de trasladar a las familias que la salud visual puede y debe cuidarse desde edades tempranas.

En paralelo, en España, el Plan VEO, una ayuda estatal destinada a menores de hasta 16 años, contempla una aportación de hasta 100 euros anuales para la adquisición de gafas o lentes de contacto en ópticas adheridas, y estará vigente hasta diciembre de 2026.

En ese sentido, Multiópticas ha decidido reforzar su compromiso con esta cuestión a través de una promoción de dos gafas graduadas de niños por 99 euros. Porque, como defiende Carlos Crespo, CEO de MÓ GLobal Eyewear, "la prevención no es solo una cuestión de salud, sino de igualdad de oportunidades".