La transición que el Real Madrid comenzó con la salida de Cristiano Ronaldo es un momento de la entidad que ha solventado con títulos a pesar de coincidir de una situación complicada en lo económico. El Barça aún no ha sufrido ese instante en el que Leo Messi no esté, aunque este verano pueda llegar el adiós definitivo. Para los de Zinedine Zidane no ha sido fácil aplacar este déficit que deja una leyenda histórica cuando se marcha. Pero el camino para hacerlo más sencillo lo ha marcado la actitud de Karim Benzema.

Esta época de un Real Madrid a otro podría llegar a su fin con la llegada de nuevos galácticos a partir de este verano. Pendientes de la situación de muchas de las estrellas emergentes en el panorama europeo con Kylian Mbappé y Erling Haaland como principales referentes, los merengues han decidido que volverán a hacer un importante desembolso en el próximo mercado de traspasos. Tanto es así como que se han empeñado en volver a relacionar a CR7 con la entidad; algo irreconducible.

Mientras tanto, si los blancos lo están peleando todo es por el rendimiento de Benzema. En la primera temporada sin Cristiano, el francés hizo notar su cambio de mentalidad siendo más goleador que en el pasado. En la segunda, la consecución de La Liga le tuvo como principal responsable y le llevó a pelear con Messi el pichichi del campeonato. Las capacidades del delantero, superada la treintena, han sufrido un importante vuelco positivo.

Karim Benzema celebra su gol al Elche REUTERS

El francés ha anotado 25 goles en cada una de las dos temporadas que el luso ha estado fuera del Real Madrid y este año va camino de mejorar ese registro en La Liga. Aunque son cifras terrenales, muy lejos de lo que hacían las dos leyendas en los años en los que mantenían su particular pulso, son números que permiten a cualquier equipo pelear por el campeonato. Los 15 que lleva en el campeonato nacional tienen a los merengues en la lucha por el campeonato.

Líder

El francés sacó adelante la remontada frente al Elche en un partido vital para mantenerse en la lucha por La Liga. Después de tener varias ocasiones claras, su olfato goleador salió a relucir con la determinación que necesitaba su equipo en ese instante. Dio la vuelta al 0-1 con un cabezazo impecable y un golpeo colocado imposible para Edgar Badía. El galo ponía de nuevo a los merengues a seis puntos del Atlético después del empate de estos ante el Getafe.

Su papel ha cogido la relevancia que tenía el mismo Cristiano antes de su salida ya que sin sus goles, los blancos tendrían una carencia importante de goles. Las continuas lesiones y falta de forma de sus compañeros de ataque le han dejado solo ante la responsabilidad del gol. Con Asensio sin confianza en sí mismo, con Hazard asolado por los problemas físicos, con los brasileños aún en ciernes y con dos delanteros suplentes que no han plantado cara al francés, Benzema ha tenido que coger todos los galones de la parte ofensiva.

La mano de Zidane

Zidane ha sido el principal responsable de este cambio de mentalidad de un Benzema que se ha convertido en líder del equipo. Su mejora física, y, sobre todo, la mental, han hecho de Karim un futbolista diferente que, por si no fuera ya importante, ha ampliado su huella en la historia de la entidad. La relación del técnico y el jugador ha apuntalado su motivación y la confianza que depositó el entrenador en el delantero fue vital para convertirle en un voraz goleador. Gran parte de lo que es hoy el Real Madrid es Karim Benzema.

[Más información: El Real Madrid, en pie de guerra: obligado a pelear una liga 'peligrosamente preparada' este año]

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