El VAR no estuvo del lado del Real Madrid en el partido que enfrentó este domingo a los blancos contra Osasuna. En la segunda mitad, sin que se hubiera alcanzado la hora de juego, se vivió una acción muy polémica en el área de los locales. Luka Modric se internaba en el área de la portería que defendía Sergio Herrera, cuando Estupiñán le derribó tras propinarle un fuerte pisotón. Gil Manzano no señaló nada y el VAR decretó que no era pena máxima favorable al Madrid.

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La jugada tuvo lugar en el minuto 48 del choque y con 1-2 en el marcador. El partido continuó sin pitarse nada y con las llegadas al área de ambos equipos. El conjunto local fue el primero en adelantarse en el marcador por medio de Unai García en el minuto 14. No obstante, los blancos reaccionaron rápidamente y fueron capaces de dar la vuelta al partido en la primera mitad.

Isco abrió la lata para los suyos e igualaba el encuentro para el posterior gol de Sergio Ramos. El tanto del malagueño llegó en el minuto 33 mientras que el del sevillano cinco minutos después. Los blancos también reclamaron una posible expulsión de Nacho Vidal a Valverde por una fuerte entrada. El colegiado sacó la tarjeta amarilla.

Gil Manzano muestra la amarilla a Nacho Vidal REUTERS

La polémica estuvo en El Sadar pero por parte de los aficionados. Sergio Ramos celebró su tanto y recibió insultos como "Ramos muérete". Incluso, las cámaras de televisión captaron como se arrojaron varios mecheros que estuvieron cerca de impactar en la cabeza del capitán blanco. Un bochornoso episodio que podría tener castigo para Osasuna.

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