Han pasado 116 días desde que el Real Madrid levantara la Champions League bajo el cielo de Ucrania el pasado 26 de mayo. El club blanco se volvía a coronar como el mejor equipo de Europa y lo hacía por tercer año consecutivo. Nadie había conseguido nunca antes ganar dos 'Orejona' consecutivas y el Madrid no solo lo logró por segunda vez sino que encadenó una tercera hace unos meses. Las finales de Milán, Cardiff y Kiev se han convertido ya en una trilogía de leyenda en la historia del fútbol.

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Pero el tricampeón quiere más. Si de algo se han caracterizado esta generación de jugadores que convive en el Real Madrid es por su inconformismo y por su espíritu de superarse año tras año, frente a las criticas y frente a su propio legado. Cuando una temporada termina, los logros conseguidos quedan ya en el pasado, mientras en las cabezas de los jugadores blancos solo pasa repetir sus éxitos en el siguiente curso. Así lo reflejaba Sergio Ramos durante la fiesta de La Decimotercera, cogió el micrófono y avisaba de que irán a por La Decimocuarta. El camino hacia el título comienza este miércoles.

Ramos posa con La Decimotercera

El nuevo Madrid de Lopetegui

Esta edición llega, sin embargo, con muchos cambios en el seno del Real Madrid, a diferencia de las que llegaron tras la Undécima. Se han ido dos pilares fundamentales de estos triunfos: Cristiano y Zidane. Comienza una nueva era bajo la directriz de Julen Lopetegui y la apuesta por el bloque. La salida del '7' ha supuesto un alivio para jugadores como Bale o Benzema, a los que se les ve renovados, y en general al equipo que ahora apuesta por el conjunto y el juego combinativo. Han cambiado muchas cosas, pero la figura del Madrid sigue infundiendo el mismo respeto en sus rivales como si todo siguiera igual.

Todos contra el Real Madrid. Esa es la premisa de esta edición de la Champions que tendrá su cita final en el Wanda Metropolitano, el estadio de su vecino y rival el Atlético de Madrid. Un añadido más a una temporada con mucho morbo en la que todos los equipos irán a por el dominador absoluto de la máxima competición continental. Ni el conjunto rojiblanco, ni la Juventus, ni el Liverpool han sido capaces de frenar al conjunto blanco, ni una ristra de otros grandes equipos como el Bayern Múnich o el Manchester City que se quedaron también en el camino. Todos tienen ganas de revancha y preparan la temporada con la Champions como su objetivo prioritario.

Barcelona, Atleti y la alargada sombra del Madrid

Más allá del Real Madrid, la Champions League está más igualada que nunca con varios serios aspirantes a derrocar al combinado merengue. En primer lugar aparecen sus dos rivales históricos, el Barcelona y el Atlético. El primero sabe que la era Messi se agota con cada año que pasa y el balance es de solo una Champions en los últimos cinco años, dos en la última década. En las últimas tres temporadas los culés han visto como su eterno rival levantaba el título una vez tras otra, mientras ellos no pasaban de cuartos, con la remontada de la Roma en el recuerdo. Por otro lado, a los colchoneros le siguen pesando mucho las dos finales perdidas contra sus vecinos, la de Lisboa y la de Milán. Para colmo, el desastre del curso pasado en fase de grupos que no cubre ni la consecución de la Europa League.

Messi se lamenta en Champions

Los otros grandes favoritos

En el resto de Europa no son pocos los que tienen ganas de acabar por fin con la hegemonía blanca. Desde el multimillonario proyecto del PSG, abanderado por Neymar y Mbappé, a la Juventus de Cristiano Ronaldo, un equipo 'cansado' de ganar en Italia, pero que siempre se ha quedado a las puertas en Europa. Este martes, sin ir más lejos, Arteta, segundo de Guardiola en el City, evidenciaba el sentir de toda Europa: "Todos los equipos tienen que centrarse en llegar al nivel del Madrid", decía en rueda de prensa. El Bayern, el Liverpool e incluso el Tottenham y el Manchester United completan la lista de aspirantes al trono.

Por ahora, el Real Madrid deberá centrarse en lo primero que se le viene encima y es la fase de grupos. Encuadrado en un grupo a priori fácil, el equipo más fuerte es la Roma, mientras que el CSKA Moscú y, sobre todo, el Viktoria Plzen se presentan como amenazas más débiles para el club blanco. El Madrid tuvo suerte en un sorteo en el que equipos como Mónaco, Dortmund y Atleti o United, Juventus y Valencia quedaron encuadrados en el mismo grupo.

La Roma inicia el camino a La Decimocuarta

El camino del Madrid de Lopetegui comienza de la misma forma en la que empezó el de Zidane: frente a la Roma. Un equipo que, a priori, no está entre los favoritos al título, pero que el curso pasado logró alcanzar las semifinales de la Champions, pasando por encima del Barcelona y cayendo en semis contra el Liverpool. Bajo la dirección de Di Francesco, el equipo ha madurado aunque le está costando en el inicio liguero, sumando solo una victoria en la primera jornada frente al Torino. Es un equipo joven sustentado en la magia de futbolistas como Ünder o Justin Kluivert y la veteranía de figuras como Manolas, De Rossi o Dzeko. La noticia negativa para los italianos es la baja de una de sus estrellas, Javier Pastore.

El tricampeón echa a andar en el Santiago Bernabéu. Ya son 844 días seguidos siendo el único y exclusivo ganador de la Champions League. Así seguirá siendo hasta la final del Wanda del próximo 1 de junio. El club blanco luchará contra viento y marea y contra toda Europa para volver a colarse en una final de Champions, la quinta en seis años. Será difícil sí, pero si algo ha demostrado este Real Madrid es que le 'ponen' los imposibles.