El Real Madrid dejó salir la temporada pasada a sus dos delantero suplentes. Álvaro Morata, cansado de ser la sombra de Karim Benzema, pidió salir y terminó fichando por el Chelsea, donde las cosas no le han ido muy bien.

En el lado opuesto se encuentra Mariano Díaz. El hispano-dominicano dio el salto desde el Castilla, pero quedó relegado a un papel ínfimo, el de tercer ariete. Pese a ello, no quiso marcharse, pero la falta de confianza de Zinedine Zidane en él propiciaron su salida al Olympique Lyon, conjunto donde se está saliendo.

REGRESO A CASA DE MAYORAL

Para suplir estas dos baja, el club blanco optó por Borja Mayoral. El joven madrileño había sido cedido al Wolfsburgo tras su buena campaña en el Castilla. Muchos creen que no tiene la calidad suficiente como para cumplir ese papel. Pero los números no mienten.

Mariano logró cinco goles y dos asistencias en catorce partidos la pasada campaña. Mayoral ha logrado calcar los mismos números a falta todavía de un buen tramo de temporada. Cierto es que ha contado con muchas más oportunidades -seis partidos más-, pero él no desiste en su intento de demostrar que vale para el Madrid.

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