La séptima jornada de La Liga se ha terminado con varias denuncias de la dirección de la competición enviadas al Comité de Competición en las que se reflejan diferentes cánticos ofensivos y violentos. Uno de los escenarios recordados es Mendizorroza, con el Real Madrid como víctima.

Según el documento enviado por la entidad presidida por Javier Tebas a la RFEF y al Comité, la afición del Alavés profirió ataques contra el club merengue y uno de sus jugadores. Sergio Ramos, que ya fue víctima la temporada pasada por un caso similar en el Sánchez Pizjuán, volvió a ser el blanco de algunos de los hinchas. "Que sí, que sí, que puta Real Madrid" o "Sergio Ramos hijo de puta" han sido las frases señaladas por la competición doméstica.

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