Keylor Navas no lo ha tenido nada fácil a lo largo de su carrera. El guardameta costarricense vivió unos principios complicados en su país. Cuando apenas era un niño, el tico se presentó a una prueba en el estadio municipal Pérez Zeledón, sin embargo, Keylor no pasó el examen por ser demasiado bajo. Un contratiempo para un Navas que lejos de bajar los brazos trabajó más duro que nunca para cumplir su sueño: jugar en el Real Madrid algún día. Lo curioso es que ese mismo estadio donde le rechazaron una vez ahora lleva su nombre.

Años más tarde, el portero vio por fin cumplido su sueño al ser fichado por el Madrid. En el verano de 2014, después de cuajar un sobresaliente Mundial, en el que Costa Rica fue una de las revelaciones, Keylor firmó con el club blanco y fue presentado en el Santiago Bernabéu. En estas tres temporadas, el tico no lo ha tenido nada fácil. Primero vivió a la sombra de Casillas, quien estaba en el punto de mira por gran parte de la afición que pedía a gritos la titularidad de Navas.

EJEMPLO DE SUPERACIÓN

Con la salida de Iker Casillas del Madrid, Keylor Navas se hizo con la titularidad en el conjunto merengue. Una titularidad que se ha visto puesta en peligro en varias ocasiones por los rumores sobre la llegada de porteros como De Gea, Courtois o más recientemente Donnarumma. Sin embargo, el internacional costarricense siempre ha salido vencedor del duelo y con la confianza de Zidane continuará siendo el dueño y señor de la portería madridista.

Los paradones de Keylor, Casilla y Yáñez en el último entrenamiento antes del Celta by footbie.com

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