Sergio Llull se ha convertido en uno de los grandes personajes del fin de semana. El jugador del Real Madrid de Baloncesto fue el gran artífice de la victoria del equipo blanco en la final de la Supercopa Endesa ante el FC Barcelona de Nikola Mirotic, Cory Higgins, Sarunas Jasikevicius y todo su proyecto faraónico. 

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A pesar de las bajas y de un mal inicio de partido, los blancos consiguieron no irse nunca mentalmente de la final para poder regresar en el momento justo y asestar un golpe definitivo a la moral de un Barça que goza de grandes fichajes, pero no de esa mentalidad potente y arrolladora que siempre muestra el equipo de Pablo Laso. 

Tal y como indica el técnico vitoriano, las cosas pueden salir mejor o peor, se puede ganar o se puede perder, se puede jugar mejor o peor, pero lo que nunca se negocia son las ganas y el corazón. Y si hay alguien encarna a la perfección esa premisa es Sergio Llull, el gran líder espiritual de una de las décadas más prolíficas en la historia de la sección. 

Llull realiza una entrada a canasta contra el Barça en la Supercopa ACB Media

El de Mahón, elevado ya a la categoría de leyenda hace muchos años, consiguió en Tenerife uno de los triunfos más importantes y emotivos de su carrera. En la misma pista en la que se destrozó la rodilla y en la que había jugado un mal partido ante Lenovo Tenerife el sábado en las semifinales, sacó a relucir una de sus mayores exhibiciones con 24 puntos y 27 de valoración que sirvieron para espolear a un equipo que estaba al borde del caos. 

Pero apareció Llull, como mejor sabe hacer, a golpe de mandarina, y le devolvió la vida a un equipo que estaba ya falto de piernas, pero no de ilusión y ganas por dar la sorpresa en una final que muchos creían resuelta antes del salto inicial debido al poderío de la plantilla del FC Barcelona. 

Su gran partido y las sensaciones que transmitió el jugador del Real Madrid sobre la pista le sirvieron, no solo para dar el título a su equipo y amarrar el trofeo de MVP, sino también para arrasar fuera de la pista, concretamente en las redes sociales, donde muchos personajes ilustres se rindieron ante su partido. Sin duda alguna, el más efusvio fue Luka Doncic

Rendidos a Sergio Llull

A los mensajes del exjugador del Real Madrid, ahora en los Dallas Mavericks de la NBA, se unió otro madridista como Iker Casillas, que aseguró haber vibrado con la actuación del '23' y también con el partidazo de Karim Benzema. Sin duda, fue un domingo redondo para todo el madridismo.

Pero las felicitaciones a Sergio Llull no solo llegaron por parte de personas relacionadas con el Real Madrid, sino también de grandes personalidades de fuera del club. Fue el caso de Ricky Rubio, amigo de Llull y aficionado del FC Barcelona para quien jugó durante varias temporadas, pero que no pudo ocultar la emoción por el partido del '23'.

Y sin duda, la felicitación más sorprendente de todas, la que nadie esperaba, y que también llegó desde la NBA. Fue el jugador de los Minnesota Timberwolves Patrick Beverly quien publicó un bonito mensaje asegurando que Llull era el 'GOAT', el mejor jugador de todos los tiempos. Llull, rey de reyes y de redes. 

[Más información: Sergio Llull, el héroe de una gesta histórica: un MVP de la Supercopa entre lágrimas y recuerdos]