Sergio Llull ha sido el gran artífice de la victoria del Real Madrid en su enfrentamiento contra el FC Barcelona en la final de la Supercopa Endesa. El jugador de Mahón enchufó a los blancos a base de triples y de canastas imposibles cuando estaban tocando fondo. Recogió a un equipo muerto en el tercer cuarto, cayendo casi de 20 puntos, y lo dejó dentro de la batalla. 

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Después de su legado llegó la explosión de Vicent Poirier y de Nigel Williams-Goss, dos fichajes que han llegado en los últimos meses para dar un salto de calidad al equipo en momentos como el vivido en Tenerife. Sin embargo, el partido y la victoria, si caían del lado del Real Madrid, ya tenían nombre. 

Y finalmente cayeron en una remontada histórica que tendrá para siempre el sello del '23', que se echó el equipo a la espalda para llevarlo a sus mejores momentos. Esa actuación imperial y esa sensación de grandeza le sirvieron para llevarse el premio de MVP de la competición. No era para menos. 

Llull, que jugó muy pocos minutos en la semifinal ante Lenovo Tenerife, terminó el duelo contra el equipo azulgrana con 24 puntos y 27 de valoración. Además, el tanteador de Llull creció a en cantidad y calidad, ya que solo falló un tiro de dos en todo el encuentro y dos triples. Bien plantado de pies, motivado y con su equipo necesitándole, Llull sigue siendo un jugador letal en Europa

Así se lo demostró a los de Sarunas Jasikevicius que se vieron ganadores del título antes de tiempo y que no contaron con la resurrección del Ave Fénix, de un gladiador herido que estaba viviendo una cita muy especial. En esa misma pista, en el Santiago Martín de Tenerife, Llull sufrió el revés más importante de su carrera, su grave lesión de rodilla. Aquella rotura del ligamento cruzado anterior lo cambió todo para siempre.

Por ello, después de la victoria y de un partido tan espectacular como eléctrico, Llull no pudo evitar romper a llorar fruto de las emociones, de la rabia, de la tensión y de esa liberación que estaba sintiendo en su cuerpo y en su mente. Deber cumplido para el héroe que estaba dando un título más a la que considera como su familia. 

Llull, emocionado y agradecido

Tras el partido, Llull se mostró muy contento y orgulloso de "haber podido ayudar al equipo después de muchos años con lesiones" . "Lo primordial ha sido encontrarme bien físicamente y ayudar al equipo, he pasado unos años duros por las lesiones de rodilla y las lesiones musculares y jugar así en una final ha traído toda esa alegría".

Además, el jugador del Real Madrid ha querido destacar "el carácter y el corazón del equipo". "Cuando peor se ponen las cosas damos un plus". Con este triunfo, conseguido sin ser los favoritos ante el faraónico proyecto del FC Barcelona, los blancos reciben un impulso de moral y confianza: "Es muy importante empezar la temporada ganando un título porque permite empezar con buen pie".

Pablo Laso, que se fundió en un increíble y sentido abrazo con su jugador, destacó su actuación individual, pero también la de todo el equipo: "Para mí todos los jugadores de la plantilla son muy necesarios, sin la aportación de Eli Ndiaye, que salió un minuto y medio, no hubiéramos ganado el título".

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