Los Dallas Mavericks necesitaban ganar su tercer partido de la temporada y el líder de la Conferencia Oeste, Los Ángeles Clippers de Serge Ibaka, no fue rival ante la exhibición de un Luka Doncic que propulsó a su equipo para dar un paliza histórica al equipo californiano. El triunfo por 73-124, 51 puntos de diferencia, supone un registro tremendo, pero es que el 77-27 del descanso es la mayor de una sola parte en toda la historia de la competición.

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Los dos equipos llegaban a su tercer partido de la temporada en los extremos opuestos de la tabla. Los Clippers habían ganado sus dos primeros partidos y eran los líderes de la conferencia. Los Mavs de Doncic, Josh Richardson y Tim Hardaway, con el casillero a cero tras perder ante los Phoenix Suns y Los Ángeles Lakers, aparecían en el fondo de la tabla. Pero esta diferencia no apareció durante el partido, más bien al contrario.

Con Leonard de espectador en el Staples Center de Los Ángeles, ya que se tenía que perder el choque la estrella de los Clippers después de recibir un codazo de Ibaka en el partido contra los Nuggets que le abrió el labio, el equipo californiano tenía la oportunidad de demostrar que puede aspirar al título con o sin Kawhi. Pero la realidad fue más bien distinta y es que la sangría fue desde el primer cuarto.

El partido fue un recital de Doncic, en ataque y en defensa. La actuación del base esloveno despertó al resto de los jugadores de los Mavericks y anuló a Paul George y Serge Ibaka, quien en los dos partidos anteriores había demostrado que los Clippers acertaron al traerlo de Toronto. La ilusión de que el partido sería un duelo entre George y Luka duró menos que un helado bajo el tórrido sol del verano californiano. George encestó la primera canasta del partido. Luka le contestó con rapidez. Y el partido se acabó.

Doncic robó un balón y a continuación dio una asistencia a Dwight Powell, un globo milimétrico por encima de la defensa para que el pívot de Dallas sólo tuviese que sumergir la pelota en la canasta. Luka no aflojó durante el resto del primer cuarto. El base reboteó, agujereó la defensa de los Clippers y secó a los atacantes de los Clippers.

El primer cuarto terminó con un inimaginable 13-36 y Luka jugando los 12 minutos del partido junto con el otro base de los Mavs, Josh Richardson. Ambos terminaron cada uno con 13 puntos en el casillero. Luka añadía 4 rebotes y una asistencia. La distancia en el marcador permitió a Rick Carlisle, entrenador de los Mavericks, dar un descanso a Doncic y Richardson. Pero incluso con los dos bases en el banquillo, los de Dallas siguieron aumentando la diferencia en el marcador.

A dos minutos del inicio del segundo cuarto, la diferencia llegó a 30 puntos. Tres minutos más tarde la distancia era de 40 puntos, 18-58. Con Luka de nuevo en la pista, la diferencia llegó a 50 puntos al final del cuarto, 27-77.

Sin reacción

Tras la reanudación, Tyronne Lue, el entrenador de los Clippers, intentó acallar a Doncic y asignó a Nicolas Batum para que le siguiese por toda la pista, empezando desde la línea de fondo de los Mavs. Pero tampoco eso funcionó.

Los Clippers consiguieron endosar un 10-0 al inicio del tercer cuarto y reducir algo la distancia en el marcador. Pero la distancia era ya insalvable y la actuación en la primera mitad del partido había hecho que los de Dallas ganasen toda la confianza que les faltó en los dos primeros partidos.

Los Mavs llegaron a 100 puntos a falta de dos minutos para el final del cuarto y el marcador arrojaba un 57-104 a falta de los 12 minutos finales del partido. Sólo una encomiable actuación de Serge Ibaka y Paul George permitían salvar el honor de los Clippers. El cuarto periodo fue un trámite y el partido terminó, finalmente para los Clippers, con un 73-124 en el marcador, Luka Doncic como máximo anotador, 24 puntos, empatado en rebotes con Ibaka en 9, y líder de asistencias con 8.

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