El 1-0 ya es del Real Madrid. El equipo de Pablo Laso supo rehacerse y a medida que pasaron los minutos se convirtió en un equipo más fuerte. El segundo cuarto fue vital con un parcial de +18. El trabajo colectivo volvió a ser fundamental ante un Granca que no se dio por muerto pero que nunca llegó a remontar la situación. (Así vivimos el partido en directo).

Peor imposible. La salida del Real Madrid fue pésima. Con todas las palabras. Y eso que no acostumbran a ello. Solo en algunas citas, en las que además se acabó perdiendo, se han visto comienzos tan desacertados. En ataque no corría el balón, no caían los triples y apenas estaba la suerte de su lado. La defensa seguía la misma línea. El 2-10 en algo más de tres minutos lo decía todo. Gran Canaria estaba por encima del 75% en tiros de dos y el Madrid se plantaba con un 0/5 en triples. Todo dicho en dos datos. 

Sin embargo, Pablo Laso es Pablo Laso. Paró el partido, echó una de sus broncas y al menos la actitud cambió. Llull y Rudy entraban al campo con la misión de cambiar el rumbo. El balear intentaba darle ese ritmo que tanto gusta al conjunto merengue. Presión y carreras en las que pocos jugadores frenan al Madrid. Pero quedaba en un intento. También se vio una mejora en defensa. Había más intensidad, pero la organización era similar que antes. Con Radicevic sumando y Fischer dominando la pintura, y tras una canasta de Mekel sobre la bocina, los de Casimiro se llevaban un buen 14-22 inicial.

El ciclón del Madrid se apunta el primer triunfo

Hasta ahí llegó la cosa. Reacción a tiempo del Real Madrid que esta vez sí era el habitual. De atrás a adelante. La defensa era el dolor de cabeza de Laso y metió a los pesos pesados. Tavares y Radoncic formarían como pareja interior y fueron claves en la respuesta. Sobre todo el montenegrino que, a pesar de su falta de continuidad, terminaría los minutos con cinco de valoración. El triple, además, hacía acto de presencia. Y a lo grande. Primero Rudy, luego Carroll, Radoncic machaba y Granca pedía tiempo muerto: el Madrid se había puesto a uno (25-26). Con el ataque canario reducido a un matazo de Rabaseda, el escolta de Wyoming castigaba al máximo. Velocidad para lanzar en la pintura y equilibrio para buscar los huecos en el perímetro. Eso, sumada a la increíble actitud defensiva de Rudy, darían al Madrid su mejor versión. 28-10 de parcial que parecía no tener fin. Solo el pitido del descanso paró el 42-32 que instauraron los madridistas.

LA CALMA LLEGA TRAS LA TORMENTA

Bajón considerable en el tercer cuarto. Era normal. El segundo cuarto había sido abrumador con un Real Madrid omnipotente que dominaba en todos los palos del juego. El 20-17 de parcial final así lo reflejaba. Pero no fue hasta el tramo final cuando se notó ese descenso de intensidad. La salida, esta vez sí, era la esperada. Tavares se hacía el rey de la pintura, repartiendo además a su antojo tapones. El equipo rotaba y mareaba. Aunque había cierto temor a lanzar a canasta, el movimiento de balón era de tal nivel que siempre terminaba con un jugador libre. Randolph, sin ir más lejos, se aprovechaba de la mecánica de juego merengue para clavar el triple desde la esquina. Causeur le seguía y el 49-32 mataba el partido. Ni tres minutos para sentenciar. Los últimos minutos condenaron al Madrid a esforzarse un nuevo cuarto. Aguilar castigó en la pintura y se fue a los 8 puntos para el 62-49.

El ciclón del Madrid se apunta el primer triunfo

LOS DESTELLOS CERTIFICAN LA VICTORIA

Gran Canaria llegaba con vida al último cuarto. 13 puntos de ventaja en baloncesto no son nada. Menos si está en juego llegar a la final de la ACB. Herbalife estaba recuperando el acierto ofensivo y sacaba rédito de una defensa merengue que había bajado la potencia defensiva. La barrera de los diez puntos, sin embargo, nunca llegó a romperse. Y eso que Casimiro intentó idear varios planes para meterse de lleno en el encuentro. Los destellos del Madrid le condenaron a la derrota. Con poco el cuadro blanco hacía mucho. Carroll rompía la mala racha en ataque y se entonaba en el triple. Doncic, además, sacaba la cara con su competitividad nata. Ni Eriksson, ni Báez ni Aguilar. La derrota era segura. Entre minutos de idas y venidas, con las defensas casi invisibles, el Madrid se fue a los más de 80 puntos una vez más. Hizo bueno el ciclón del segundo cuarto y se apunta el 1-0.

REAL MADRID 88-70 HERBALIFE GRAN CANARIA

Real Madrid: Campazzo (8), Doncic (4), Randolph (7), Reyes (9), Taylor (4) --cinco inicial-- Tavares (17), Llull (6), Carroll (16), Causeur (5), Radoncic (4), Rudy (8) y Thompkins (-).

Entrenador: Pablo Laso.

Herbalife Gran Canaria:  Oliver (6), Rabaseda (5), Radicevic (10), Báez (4), Fischer (10) --cinco inicial-- Aguilar (10), Paulí (2), Eriksson (6), Mekel (10), Balvin (4), Pasecniks (3) y Seeley (-).

Entrenador: Luis Casimiro.

Árbitros: Martín Bertrán, Pizarro, Castillo.

Parciales: 14-22 | 28-10 | 20-17 | 26-21

Incidencias: Partido correspondiente a la primera jornada de semifinales ACB que se disputó en el pabellón WiZink Center (Madrid).

  88 - 70  
REAL MADRID vs HERBALIFE GRAN CANARIA

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