Este Real Madrid es muy diferente al último que se vio durante la breve pero intensa era Lopetegui. Algo ha hecho 'click' en este equipo y ahora todas las piezas parecen encajar cuando hace apenas unas semanas el clima era de catástrofe total. El culpable no es otro que Santiago Solari. Él ha sido el encargado de cambiar el rumbo del equipo.

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Solari asumió el banquillo del Real Madrid como una solución de urgencia. El equipo se iba a quedar sin entrenador ante el despido de Lopetegui. Los principales candidatos como Antonio Conte no se terminaban de cerrar y el club decidió que fuera el hasta entonces técnico del Castilla quien se pusiera a los mandos. Lo hacía de forma interina. Es decir, que Solari tenía 15 días por delante para que luego el Madrid tomara una decisión definitiva. La fecha límite llega este martes y ya hay una decisión: Solari seguirá.

Balaídos, la guinda de Solari en el Madrid

Pocas dudas podían haber después de ver como el equipo se había vuelto a abonar a la senda de la victoria con Solari. Los triunfos contra Melilla, Valladolid y Viktoria Pilsen ya hacían presagiar que el argentino seguiría. Solo una catástrofe en Balaídos podría haberle apartado del cargo, pero nada más lejos de la realidad. El Madrid ganó 2-4 en uno de los feudos más complicados de La Liga. Se puso la guinda a dos semanas de victorias que han cambiado la moral del vestuario blanco.

Santiago Solari REUTERS

Solari ha conseguido lo que parecía imposible. Ha devuelto la confianza a un vestuario al que cuando llegó vio herido por los daños colaterales de las últimas semanas. Hay que recordar que en el último mes antes de Solari, el Madrid solo ganó un partido (la ida contra el Pilsen). Cinco derrotas y un empate. Pero ese cambio de cromos en el banquillo devolvió la esperanza y esta se ha transformado en confianza en un tiempo récord.

El Madrid deja de buscar entrenador

Porque tanto el club como los jugadores confían en Solari. También una afición que acabó desesperada con Julen. Sin muchas luces alrededor, Solari se puso manos a la obra. Cambió varias cosas. Dio entrada a jugadores como Vinicius, Odriozola y Reguilón. Y el Madrid no ha parado de ir hacia arriba desde entonces. Ya no suenan 'Contes', 'Pochettinos', ni 'Robertos Martínez'. Este es el Real Madrid de Solari y lo seguirá siendo, al menos, hasta final de temporada.

Los jugadores del Real Madrid celebran el segundo gol del equipo madridista ante el Celta EFE

Solari tiene asegurada su continuidad hasta verano. Tiene margen para trabajar (este parón es ideal para ello) y ahora debe ir un paso más y demostrar que puede lograr que el Madrid luche por todos los títulos, pese a haber pasado por un momento tan crítico. Zidane llegó en condiciones similares y ya se sabe cómo acabó aquello. De momento sus caminos no podrían ser más parecidos. Un calco, por ahora, pero que debe alejarse de las comparaciones, puesto que, al fin y al cabo, el Madrid de Zidane será recordado como uno de los mejores equipos de la historia.

El camino de Solari se empezó a labrar con el despido de Lopetegui. Cuatro partidos después se ha adueñado del vestuario y ha transformado el dolor en orgullo; y ya se sabe lo peligroso que es el Real Madrid cuando le tocan el orgullo. El Madrid confía en él. Aún es pronto para aventurarse a tratar de adivinar lo que se ganará y lo que no. Al menos, ahora, hay razones para pensar que se puede ganar, ya se verá el qué. Cuando la temporada llegue a su fin, ya se podrá volver a hablar sobre qué sucederá con el banquillo del Madrid, porque hasta entonces ya hay un entrenador 'a tiempo completo'.

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