Google ya prepara la llegada de sus próximos teléfonos Pixel 11, cuyo evento de presentación se celebraría el próximo 12 de agosto. Estos nuevos dispositivos podrían llegar con un incremento en sus precios, una tendencia al alza a la que ya se ha confirmado que se van a sumar los futuros iPhone de Apple.
Según señalan desde 9to5Google, la marca de la gran 'G' estaría sopesando subir el precio de todos sus móviles Pixel, una medida que incluso terminaría afectando a los modelos que ya se encuentran a la venta en el mercado.
Las recientes declaraciones al mismo medio por parte de Shakil Barkat, vicepresidente de Dispositivos y Servicios en Google, anticiparían un escenario complejo donde ni los terminales actualmente disponibles en las tiendas se librarían de este posible ajuste al alza.
De confirmarse los rumores, el incremento en la tarifa del próximo Pixel 11 supondría un verdadero reto para la compañía, no solo por la cifra final en el etiquetado, sino por la percepción de valor por parte del usuario.
Históricamente, la familia Pixel ha compensado la brecha de potencia bruta de sus chips Tensor frente a los Snapdragon ofreciendo costes más competitivos y un procesado fotográfico estelar.
Si el Pixel 11 acabara posicionándose en el mismo rango de precio que el Samsung Galaxy S26, las exigencias del público subirían inmediatamente.
Los Google Pixel 11.
Más controvertida resulta aún la filtración en torno al modelo superior. Pese al hipotético aumento de precio, las informaciones sugieren que Google podría recortar la memoria RAM del Pixel 11 Pro, pasando de los 16 GB habituales a los 12 GB.
A pesar de los esfuerzos por optimizar los modelos de Gemini para funcionar con menor margen, reducir esta memoria en la gama alta condicionaría la longevidad del dispositivo frente a futuras actualizaciones pesadas.
Además, este movimiento amenazaría con romper la acertada paridad vista entre el modelo Pro compacto y la versión Pro XL.
Si el usuario se viera obligado a dar el salto a la pantalla de 6,8 pulgadas únicamente para recuperar esos 16 GB de RAM —y pagando un sobrecoste abultado—, la estrategia comercial de la marca daría un paso atrás respecto a la generación anterior.
Pixel 10a
El aspecto más inusual de esta posible reestructuración tarifaria radicaría en los dispositivos que ya están en las tiendas. Con la serie Pixel 10 en la fase final de su ciclo, todas las miradas se posan sobre el Pixel 10a.
Este terminal se ha consolidado como la recomendación estrella de la gama media gracias a su excelente relación calidad-precio. Sin embargo, un incremento de coste a mitad de su vida comercial empañaría el atractivo de un dispositivo que conquistó al público por su equilibrio financiero.
Aumentar la tarifa sin introducir mejoras de hardware a mitad de ciclo situaría al superventas de Google en una franja mucho más delicada, donde la competencia de la gama media aprieta con fuerza.
