Desde que el iPhone X introdujese Face ID en el 2017, muchos fabricantes han intentado adoptar algo parecido en sus móviles Android, con poco éxito; eso puede cambiar gracias al nuevo proyecto de Google.
Según han filtrado fuentes anónimas a Android Authority, Project Toscana es el nuevo intento de Google de adoptar el reconocimiento facial, no sólo en Android, sino también en portátiles Chromebook y los futuros ordenadores basados en Aluminium OS.
El objetivo de este proyecto es obtener un reconocimiento facial seguro y fiable, incluso en situaciones de baja luminosidad; y las primeras pruebas que ya se están realizando en Mountain View están dando muy buenos resultados.
De hecho, las fuentes afirman que Project Toscana ya funciona igual de rápido que Face ID en un iPhone, reconociendo al usuario simplemente con que se ponga delante del dispositivo.
En concreto, las pruebas se están realizando con unidades modificadas de un smartphone Google Pixel; lo sorprendente es que este prototipo tiene un agujero pequeño en la pantalla similar al del Pixel 10.
Face ID llegó de la mano del infame "notch", una muesca en la pantalla necesaria para alojar todos los componentes usados en el reconocimiento facial; a cambio, el sistema de Apple inmediatamente se convirtió en el más rápido y seguro del mercado.
Sucesivas generaciones del iPhone han ido reduciendo el tamaño de esta zona, hasta el punto de que los últimos modelos tienen una "píldora" que también se puede aprovechar para mostrar notificaciones en una "isla dinámica".
Aunque algunos fabricantes han intentado imitar Face ID, pocos se han acercado; de hecho, la comunidad de usuarios de Android no ha aceptado la muesca tan fácilmente como los de iPhone, prefiriendo el agujero para la cámara selfie que apenas afecta al visionado de la pantalla. Como resultado, el lector de huellas dactilares es el método de identificación biométrica más usado en Android.
Todo indica que Google ha encontrado la manera de conseguir un reconocimiento facial más seguro y fiable que el actual, que usa aprendizaje automático y la cámara frontal, sin ocupar más espacio en la pantalla.
No está claro aún en qué se basa el nuevo sistema de Google; ya se rumoreó en su día que la compañía estaba trabajando en un sensor de infrarrojos bajo la pantalla que no necesita de un agujero, por lo que es posible que lo vaya a implementar en los próximos Pixel y Chromebook.
De hecho, esta no es la primera vez que Google intenta algo semejante. El Pixel 4 contaba con un avanzado sistema de reconocimiento facial basado en radar y cámaras de infrarrojos para recrear nuestro rostro en tres dimensiones, pero fue abandonado apenas un año después por costes.
