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Las pantallas táctiles se han convertido en un estándar en todos los modelos de coches nuevos; no en vano, permiten acceder a muchas más funciones que el salpicadero de botones tradicional, como por ejemplo, conexión con nuestro móvil con Android Auto.

Pero no es menos cierto que las pantallas han traído también nuevos problemas para los conductores, especialmente relacionados con la seguridad vial y las distracciones al volante.

A diferencia de un botón, que siempre está en el mismo sitio y cumple siempre la misma función, la interfaz de una pantalla táctil es necesariamente visual y por lo tanto, requiere que apartemos la vista de la carretera, al menos durante un instante.

En Toyota creen haber encontrado la solución a este problema y la acaban de patentar, y curiosamente, estaba delante de nosotros todo el tiempo: los comandos de voz.

Ahora bien, todos los sistemas modernos ya son compatibles con comandos de voz, ya sea con Google Assistant (próximamente Gemini) o con un asistente incorporado en la pantalla; pero siendo sinceros casi nadie los usa.

En Toyota creen que el problema de los comandos de voz es que son muy específicos; si no decimos las cosas exactamente como el asistente espera, realmente no funcionan como deberían.

Por eso, la patente del fabricante japonés (vía Autoblog) propone una nueva solución, un sistema de control de voz centrado en el resultado que quiere el conductor y no tanto en el proceso necesario para conseguirlo.

El objetivo es que el conductor pueda simplemente pedir lo que quiere en términos generales, y el sistema se encargará de averiguar cómo hacerlo por su propia cuenta teniendo en cuenta la situación.

Para ello, el nuevo sistema tiene en cuenta el contexto de la situación para entender mejor qué es lo que quiere el usuario, incluyendo la velocidad del vehículo, su entorno, las condiciones de conducción y más.

La patente de Toyota describe un sistema que usa los sensores del coche para obtener contexto USPTO El Androide Libre

De esta manera, el sistema es capaz de inferir lo que quiere el usuario y realizar la acción incluso si el usuario no la ha explicado.

En uno de los ejemplos compartidos, el conductor simplemente dice "Tengo frío" en voz alta, y en respuesta el sistema puede subir la temperatura del climatizador, ajustar los ventiladores, calentar los asientos, o incluso cerrar las ventanillas.

El sistema es capaz de llegar a la conclusión de qué acciones son adecuadas dependiendo del contexto; es posible que no sea necesario hacer todo lo anterior si la temperatura exterior no es tan baja, por ejemplo.

Por supuesto, este no es el único sistema que promete usar comandos de voz para facilitar la vida del conductor; de hecho, Google promete precisamente eso con el nuevo asistente Gemini, que es capaz de seguir conversaciones con el usuario para saber lo que quiere.

Pero ahí es donde radica la diferencia del sistema de Toyota: no quiere que hablemos con nuestro coche, sino que le pidamos una cosa y sea capaz de entender lo que queremos sin necesidad de que le digamos más.

Por el momento, este sistema es sólo una patente, y es posible que no llegue a hacerse realidad, pero como mínimo, demuestra que compañías como Toyota están experimentando con métodos para acabar con la pantalla táctil.