En menos de dos años, Xiaomi no solo ha conseguido hacerse un hueco en el competitivo sector automovilístico con su Xiaomi SU7, sino que se ha convertido en toda una referencia incluso para fabricantes ya establecidos.
El éxito de los coches de Xiaomi tiene mucho sentido si los comparamos con la competencia; sobre el papel, no tienen mucho que envidiar a los mejores, y esto se confirma en pruebas reales como el récord que consiguió en el Nürburgring con el Xiaomi SU7 Ultra.
Pero lo que no nos esperábamos es el resultado de la prueba que ha publicado el canal carwow en YouTube; es la más simple posible: comprobar qué coche es el más rápido en línea recta, sin curvas ni distracciones. Pero el rival no es uno cualquiera.
Al lado del Xiaomi SU7 Ultra estaba el escudo inmediatamente reconocible del "cavallino rampante"; en efecto, un Ferrari, pero no uno cualquiera, sino el Ferrari SF90 XX, uno de los superdeportivos más potentes y brutales de la historia de la marca.
Sería absolutamente comprensible que el coche de Xiaomi perdiese esta competición. No en vano, son dos tipos de coches completamente diferentes: un sedán que puede llevar a cinco adultos fácilmente y un superdeportivo de dos plazas.
Y sin embargo, el Xiaomi SU7 Ultra machacó al Ferrari sin miramientos. En el cuarto de milla, el Xiaomi paró el cronómetro en los 9,3 segundos, dejando en su espejo retrovisor al Ferrari, que terminó en los 10,2 segundos, casi un segundo después.
Aunque un segundo pueda parecer poco, en este contexto es un mundo, con una distancia de varios coches; y es una derrota incluso más dolorosa para el Ferrari cuando comparamos su precio de 670.000 libras con las 56.000 libras que cuesta el coche chino.
En la media milla, la historia se repitió, con el Xiaomi SU7 Ultra haciendo la distancia en 14,5 segundos frente a los 15,7 segundos del Ferrari.
Es un resultado que tiene su explicación. Para empezar, son coches más cercanos de lo que pueda parecer, con el Xiaomi ganando con creces en cuestión de potencia bruta, con 1.548 caballos frente a los 1.030 caballos del Ferrari que obtiene con un motor V8 biturbo acompañado de tres motores eléctricos.
El coche de Maranello tiene como ventaja su peso de 1.600 kg frente a los 2.360 kg del Xiaomi, además de aspectos como la aerodinámica, pero es evidente que no fue suficiente, y la clave puede estar en la electrónica.
Y es que la pista en la que se organizó el encuentro había sufrido una tormenta el día anterior, lo que dejó el asfalto lleno de arena; en esa situación, aspectos como la tracción podían tener más importancia.
Y así ocurrió. Pese a que el Ferrari tiene tracción total gracias a sus motores eléctricos, tuvo problemas evidentes para aplicar toda la potencia a las ruedas, mientras que el Xiaomi gestionó mejor el reparto de par entre ejes.
Irónicamente, es justo lo contrario que ocurrió en una prueba similar entre el SU7 Ultra y el Tesla Model S Plaid organizada por el mismo canal de YouTube; en aquella ocasión, se notaba que el control de lanzamiento de Xiaomi dejaba algo que desear.
Sin embargo, una de las fortalezas de Xiaomi Auto se encuentra en las actualizaciones de software, que son lanzadas de manera periódica e instaladas automáticamente para mejorar aspectos de la conducción o solucionar problemas.
Aunque Xiaomi no lo ha confirmado, no sería de extrañar que haya mejorado el control de lanzamiento desde aquella prueba con el Tesla, lo que nos hace preguntarnos si el resultado ahora sería el mismo.
