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La cultura como motor del crecimiento económico. Apoyar la creación artística y que su resultado se refleje en el Producto Interior Bruto de cada nación de Iberoamérica. Esa es la meta que se ha marcado la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI) con un proyecto que a buen seguro estrechará lazos a ambos lados del Atlántico y dentro de la propia América.

Se trata del Programa Iberoamericano de Industrias Culturales y Creativas (PIICC), una iniciativa de cooperación técnica que la OEI ya lanzó en 2024 en colaboración con el Ministerio de Cultura de Brasil, uno de los 23 Estados miembros de esta organización que engloba a todas las naciones de habla hispana y lusa del hemisferio occidental junto con España, Portugal, Andorra y Guinea Ecuatorial.

Hasta el momento, son 17 los países integrantes de la OEI que se han adherido al programa, entre los que se incluyen España y el propio Brasil, que ejerce la presidencia 'pro tempore' del PIICC hasta finales de 2028, explica Mariana Soares, integrante del equipo de la Dirección General de Cultura de la OEI.

En el texto fundacional del programa se subraya su búsqueda del fortalecimiento de “las estructuras iberoamericanas de articulación institucional en el ámbito cultural” a través de un trabajo coordinado por “los viceministros de Cultura de la región”. Dicha colaboración está enfocada al “fortalecimiento de las políticas públicas de apoyo y fomento a las industrias creativas y las políticas públicas de derechos de autor en los países de la región”.

Márcio Tavares, viceministro de Cultura del Ministerio de Cultura de Brasil y presidente pro tempore del PIICC, profundiza en declaraciones a El Cultural en los avances que trae este Programa Iberoamericano de Industrias Culturales y Creativas. Por ejemplo, en los acordados en la última reunión de viceministros de Cultura celebrada en Río de Janeiro el pasado mayo.

Apertura del Mercado de Industrias Culturales (MICBR + Iberoamérica) en Fortaleza, Brasil, diciembre de 2025. OEI

En este encuentro se presentó la plataforma ESCULT, “una de las iniciativas más importantes impulsadas por el Ministerio de Cultura de Brasil en el marco del PIICC. Representa una oportunidad concreta de cooperación entre nuestros países, orientada a fortalecer las capacidades de quienes hacen posible la cultura y las industrias culturales y creativas en Iberoamérica”, señala Tavares.

17.000 becas para cursos de formación

ESCULT oferta 17.000 becas. En concreto, mil para cada uno de los 17 países que se han sumado al PIICC. Márcio Tavares precisa que dichas ayudas se conceden para “cinco cursos de formación: fotografía, gestión de proyectos culturales, producción audiovisual, sonorización y animación digital”.

A esas becas hay que agregar “17 plazas para el Curso de Especialización en Políticas Públicas para la Economía Creativa, un programa de posgrado 'lato sensu' desarrollado conjuntamente con la Universidad Federal del Pampa (Unipampa), de Brasil”.

El plazo para solicitar las becas de la plataforma ESCULT se abre el próximo septiembre. “Nuestro principal objetivo es garantizar que la información llegue al mayor número posible de profesionales, gestores culturales y agentes de las industrias creativas de la región, para que esta oportunidad tenga el mayor alcance e impacto posibles”, recalca Tavares.

La OEI y países iberoamericanos firmaron el acuerdo que ampara estas becas durante el Rio2C, celebrado este año en Río de Janeiro. OEI

El viceministro brasileño de Cultura afirma que “el PIICC nació con una vocación claramente iberoamericana. La adhesión está abierta a todos los Estados miembros de la Organización de Estados Iberoamericanos, y esa seguirá siendo nuestra perspectiva”.

“Desde la presidencia pro tempore, Brasil ha procurado construir un diálogo permanente con la OEI y con todos los países de la región en torno a una agenda común orientada al fortalecimiento de las industrias culturales y creativas, la valorización de las y los trabajadores de la cultura y la ampliación de oportunidades para el desarrollo de nuestras economías creativas”, sentencia.

Entre las propuestas de la OEI -Premio Princesa de Asturias de Cooperación Internacional 2024- para que la cultura ejerza de motor económico está el impulso a la aprobación de un Estatuto de la persona artista y trabajadora de la cultura en Iberoamérica, una decisión que corresponde a los Estados miembros de la organización.

Preguntado al respecto, Márcio Tavares sostiene que esa iniciativa “constituye un debate muy relevante para Iberoamérica, especialmente en un contexto de profundas transformaciones del trabajo cultural y creativo”, y que casa con objetivos del programa como “fortalecer las condiciones para el desarrollo sostenible de las industrias culturales y creativas y sus profesionales”.

Condiciones para la movilidad

Javier Azócar ejerce desde enero de 2024 como director de la Oficina de la OEI en Chile. En palabras a El Cultural sobre la posible adopción de un Estatuto de la persona artista y trabajadora de la cultura en Iberoamérica, subraya que la cultura “es un bien público universal”, por lo que resulta “fundamental reconocer la particular naturaleza de la actividad artística y cultural”. Ello implica reconocer asimismo “la condición profesional de los artistas y creadores en todo el espacio iberoamericano, generando condiciones migratorias, tributarias y de protección social que promuevan la movilidad”.

Además, “se requiere contar con apoyo financiero para la circulación de bienes y servicios culturales, a través de fondos de movilidad, residencias, mercados creativos y programas de coproducción entre los países iberoamericanos”, agrega. “El Estatuto de la persona artista y trabajadora de la cultura en Iberoamérica” -continúa Azócar- “sirve de marco de cooperación para facilitar la armonización normativa entre los países en este ámbito y potenciar el desarrollo de las industrias creativas y culturales en la región”. Aprobar dicho estatuto ayudaría “a garantizar los derechos laborales, de seguridad social, tributarios y de autor”.

Estudiantes de la escuela de economía creativa digital co.liga, impulsada por la OEI, durante el MICBR 2025. OEI

En lo relativo al Programa de Industrias Culturales y Creativas, el dirigente de OEI Chile lo considera básico para “fortalecer la cooperación cultural en el ámbito de la economía creativa” en su país. En ello ha sido clave la incorporación del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio.

Innovación y liderazgo cultural

“Particularmente relevante ha sido la línea de formación y capacitación del PIICC, por medio del programa de posgrado en innovación y liderazgo cultural en Iberoamérica desarrollado en conjunto entre la OEI y la Fundación Ortega-Marañón de España, el cual ha permitido formar a cien agentes culturales de Chile, con proyección de continuidad hacia la formación de un número mayor de personas durante este año”, explica Javier Azócar.

Una veintena de agentes culturales de este país participaron en las Jornadas de Derechos Culturales y Economía Creativa para el Desarrollo Sostenible, que tuvieron lugar el pasado septiembre en Barcelona. En este encuentro, “pudieron ampliar sus perspectivas y generar vínculos valiosos en beneficio del desarrollo artístico y cultural del país”.

Azócar destaca igualmente los mercados públicos de economía creativa. Se trata de “espacios fundamentales para facilitar oportunidades de negocio, promover la circulación de obras y fortalecer el desarrollo económico del sector creativo”. En este sentido, resultó “particularmente relevante la realización del MICSUR (Mercado de Industrias Culturales del Sur) en abril de 2024 en Santiago”. Dicha iniciativa recibió el apoyo de la OEI “para la participación de delegaciones y autoridades del ámbito cultural a nivel iberoamericano”.

En el MICSUR 2024 brilló especialmente el panel 'Cultura para el desarrollo sostenible: perspectivas y experiencias en Iberoamérica', integrado por representantes de instituciones “de alta relevancia en el ámbito de las políticas culturales en Chile e Iberoamérica”.

Ya en abril de 2025 tuvo lugar el MIC Chile “un mercado nacional similar al icónico MICBR de Brasil”, todo un referente en industrias creativas. En paralelo, se celebró el IX Congreso Iberoamericano de Cultura, que, como el MIC Chile, contó con el respaldo de la OEI. Azócar señala el fortalecimiento de “las redes y aprendizajes de los agentes culturales del país, con un especial foco en el impacto y las oportunidades de la inteligencia artificial y la transformación tecnológica en el desarrollo de las industrias artísticas y culturales a nivel global”.

Todo lo expuesto deja claro el impulso esencial que los oficios de la cultura pueden proporcionar a la economía de la región iberoamericana.