Pedro Larena, consejero delegado del Popular.

Pedro Larena, consejero delegado del Popular. Fernando Alvarado Agencia EFE

Mercados

Popular se dispara en bolsa; Saracho tiene poderes para estudiar una fusión

La banca europea cae con fuerza este lunes por las incertidumbres que vienen desde Italia, pero el Popular sube un 4% por rumores sobre una fusión de la entidad.

E. E.

El futuro presidente de Banco Popular, Emilio Saracho, tiene el mandato del consejo para estudiar opciones estratégicas, incluyendo una venta de la entidad, según Bloomberg, que cita al entorno de la entidad. Según esta información, Saracho planea continuar con el plan original del banco para reforzar su independencia a través de una escisión de la filial inmobiliaria valorada en unos 6.000 millones de euros.

Otra de las opciones para el futuro de la entidad financiera es su integración con Banco Sabadell, con quien se le ha relacionado durante los últimos meses, o incluso, su adquisición por una entidad más grande como Santander, BBVA o Caixabank, entre otras. La valoración en bolsa del Popular se sitúa en mínimos históricos, ligeramente por encima de los 3.500 millones. Las acciones de la entidad suben un 4,7%, hasta 0,92 euros.

Saracho, de 61 años, fue elegido para relevar a Ángel Ron al frente de la presidencia tras un proceso de elección en el que han participado otros candidatos con perfil más doméstico, incluido el ex presidente de Endesa, Manuel Pizarro, el exdirector de La Caixa o Sabadell, Juan María Nin, entre otros.

Sin embargo, el proceso de sucesión todavía no está aclarado del todo, ya que el ejecutivo de JPMorgan no será presidente hasta dentro de algunas semanas, cuando se convoque la Junta de Accionistas de la entidad.

El nombramiento en diferido de Saracho ha levantado a las alarmas entre los fondos de inversión que todavía sobreviven en el accionariado de Banco Popular. Ángel Ron seguirá, por tanto, como presidente durante “semanas, incluso, meses”, según los tibios planes acordados por el consejo en un juicio sumarísimo contra su actual presidente.

A Ron, que en 2004 se convirtió en el banquero más joven de España con sólo 41 años, se le culpabiliza de los males de la entidad, que vive “una crisis de duración y proporciones sin precedentes”, según la jerga usada por el consejo de administración en el comunicado de despedida de su actual presidente, en el que se le agradece los servicios prestados y se le pide que hasta que llegue Saracho “siga dirigiendo el Banco con la misma dedicación”.