Mikhail Fridman, en una imagen de archivo.

Mikhail Fridman, en una imagen de archivo.

Empresas

El método ruso por el que investigan a Fridman y que llevó a Dolset a la cárcel

La Fiscalía Anticorrupción investiga si Fridman llevó a la quiebra intencionadamente al Grupo Zed.

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Al dueño de Dia se le han aparecido los fantasmas del pasado. La Audiencia Nacional ha decidido imputar a Mikhail Fridman por forzar la quiebra del Grupo Zed. Este Grupo se declaró en concurso de acreedores en 2016 y la Fiscalía Anticorrupción apunta a que se podría haber producido reiderstvo.

De nombre impronunciable para aquellos que no hablan ruso, el reiderstvo es un “ataque organizado contra una empresa, organización o institución con el fin de su incautación interrumpiendo su curso ordinario de los negocios”. Así, lo que Fridman considera “una teoría de la conspiración inventada por Dolset” es una forma “delictiva” que puede incluir “extorsión, quiebras o ataques a accionistas”, según un informe del Ministerio del Interior al que ha tenido acceso este periódico.

El mismo informe señala que Fridman logró convencer a un juez en 1999 para que “declarase la quiebra de una empresa petrolera y poder comprarla a un precio mínimo”. Una vez declarado el concurso de acreedores, el Grupo Zed fue adquirido por Fridman por 20 millones de euros, un precio que se considera “irrisorio”.

Toma de contacto con los rusos

Zed Worldwide, la empresa que presidía Javier Pérez Dolset y creadora del videojuego Commandos, entró en contacto con los rusos en 2008, según una información de eldiario.es. Los españoles se asociaron con la empresa Tema para prestar servicios a Vimpelcom, una de las compañías que posee Fridman.

El vínculo con Rusia -Zed compró en 2009 el 50,1% de Tema- permitió al Grupo Zed “experimentar un crecimiento de sus resultados” hasta 2013, según el informe. De hecho, se calcula que el 43% de los ingresos procedía de Tema.

En 2013, los Dolset denunciaron en una investigación internacional la salida de dinero de la caja de Tema con destino a Aleksander Klokotsev, hijo del actual ministro del Interior ruso. Esta confesión no sentó demasiado bien a Fridman y los suyos, que decidieron romper relaciones con los Dolset.

Ese mismo año, Zed tenía previsto salir a bolsa. Para ello, se creó el holding, con sede en Holanda, Zed+. La financiación de este holding salió de un crédito de 140 millones concedido por varios bancos, según describe el informe de Interior. Entre ellos, se encuentra el Amsterdam Trade Bank, una filial de Alfa Bank, propiedad a su vez de Alfa Group, el conglomerado empresarial de Fridman.

Concurso de acreedores

Con la asfixia que supuso la retirada del apoyo de Vimpelcom y Tema, Zed se vio obligado a declararse en concurso de acreedores. Con ello, los rusos forzaron la salida de Pérez Dolset como principal responsable de Zed+, la filial rusa de Zed. Para sustituirle se nombró a Peter Wakkie como administrador independiente. Sin embargo, lo de “independiente” se ha puesto en duda al conocerse que Wakkie forma parte de la fundación Highland Marina Stiching, relacionada con LetterOne, el brazo inversor del magnate ruso Fridman.

La investigación considera que Wakkie ha sido una de las ayudas de Fridman para deteriorar a Zed y conseguir su compra por “un precio irrisorio”, como ya se ha comentado en este artículo.

El fiscal José Grinda considera en un informe remitido esta semana que es el dueño de Dia quien “tiene el control de los acontecimientos, que junto con la conducta de otros investigados, derivaron en la insolvencia de Zed”.

Además, considera que el objetivo del empresario ruso era el de apoderarse “de una compañía mediante un procedimiento complejo que se vale de actuaciones de distinta intensidad, ejecutadas en diversas líneas y que culmina con una situación de bloqueo institucional y económico de la compañía (insolvencia), para adquirirla a un precio irrisorio muy inferior al de mercado". Una definición que se asemeja con la de reiderstvo.

La investigación internacional, en la que participaba el FBI, por los sobornos a Rusia y Uzbekistán se saldó en abril de 2017 con la detención de Dolset. La Fiscalía Anticorrupción constató que además de los pagos a Rusia, los españoles habían desviado dinero a otras empresas. Dolset fue puesto en libertad bajo fianza de 60.000 euros solo tres meses después de ser detenido.

Fridman se defiende

Mikhail Fridman no se ha quedado de brazos cruzados. Tras la imputación de la Audiencia Nacional, el dueño de Dia ha optado por defenderse. "Cualquier acusación que implique a Mikhail Fridman en cualquier tipo de actividad ilegal con respecto a las empresas del Grupo Zed es totalmente falsa", ha señalado un portavoz de Fridman.

La misma fuente asegura que todavía no han "recibido ninguna notificación legal sobre este asunto". De hecho, insiste en que "las acusaciones, tal como las entendemos actualmente, parecen ser el producto de una teoría de la conspiración inventada por el Sr. Dolset y sus asociados, de quienes se ha comprobado en asuntos relacionados que han aportado pruebas falsas y engañosas".