El CEO de Másmóvil, Meinrad Spenger.

El CEO de Másmóvil, Meinrad Spenger. EFE/Fernando Alvarado

Empresas BOLSA

MásMóvil llama (otra vez) a la puerta del Ibex con los deberes hechos y el favor de los analistas

La operadora ha refinanciado su deuda y ha elevado su capitalización hasta los 2.434 millones de euros.

MásMóvil vuelve a esta en la lista de los favoritos para entrar en el Ibex 35 de cara a la revisión que el Comité Asesor Técnico de la Bolsa realizará en un par de semanas. En las dos dos últimas revisiones semestrales se han producido entradas: CIE en junio de 2018 y ENCE en diciembre, y los expertos creen que esta vez se mantendrá la tendencia y que la operadora española puede dar el campanazo.

Las quinielas de los analistas sitúan a ENCE como el principal candidato a dejar el selectivo, mientras que el gran rival de MásMóvil sería Gestamp. Estamos ante la cuarta oportunidad en la que la teleco suena en las quinielas para ingresar al índice de referencia español, pero, a diferencia de ocasiones anteriores, ahora sí que cumple con la totalidad de los requisitos y baremos exigidos.  

Del mismo modo, en los últimos meses la compañía ha realizado una serie de operaciones que han transmitido tranquilidad a los mercados, como la refinanciación de su deuda o la compra del bono de Providence. Esto ha generado que la acción haya remontado respecto al marzo pasado -cuando se hizo la última revisión sin movimientos en el Ibex- elevando su valor bursátil hasta los 2.434 millones, mucho más que lo registrado hace tres meses.

Un volumen que le permite estar muy por encima de buena parte de las empresas del propio Ibex 35 y que le coloca entre las más negociadas en los últimos seis meses. Y lo que es más importante, su capitalización media del semestre -ajustada al capital que circula libre en bolsa- supera al menos el 0,3% del conjunto del valor medio de todo el índice en ese periodo. Hasta ahora éste era uno de los impedimentos que había frenado su llegada al Ibex.

Señal de estabilidad a los inversores

En el segundo trimestre de 2019, MásMóvil logró refinanciar su deuda, una situación que también le lastraba en bolsa y que ahora ha traído de vuelta la confianza de analistas e inversores. En abril, la operadora anunció un ambicioso plan de reestructuración de su deuda tras la compra del convertible en manos del fondo Providence, una operación valorada en 1.773 millones: la suma de los 883 millones para pagar el convertible y los 890 millones para refinanciar la deuda.

Inicialmente, la operación se pagaría con un préstamo de 1.450 millones de euros, la puesta en marcha una suscripción de 200 millones y una ampliación de capital de 120 millones que asumiría el fondo Providence. Con la ampliación cerrada, en mayo la operadora decidió no realizar la suscripción preferente y sustituirla por una nueva ampliación de 100 millones sumada a las plusvalías de 150 millones alcanzadas tras la venta de un millón de unidades inmobiliarias de fibra.

Con esta operación MásMóvil también se quitó a Providence de en medio, antes del final de su pacto en 2024. Para los gestores de la operadora existía el riesgo latente de que el fondo hubiese ejecutado sus acciones (en forma de bono convertible) para quedarse con el 24% de capital, convirtiéndose en un serio riesgo futuro para la gestión de la compañía. De esta manera, se despejó la estructura de capital, algo siempre bien visto por los inversores.

Buenos resultados trimestrales

Con todo, desde MásMóvil siempre han llamado a la calma indicando que entrar al Ibex 35 sería una gran noticia, pero que no es una prioridad. En una entrevista concedida a El Economista a comienzos de año, el CEO, Meinrad Spenger, indicó que esperaban que 2019 fuese el año del salto de MásMóvil a la primera división de la bolsa española, pero que no era una obsesión, sino que un paso lógico en el crecimiento de la compañía.

MásMóvil se presenta además al mercado como la operadora de telecomunicaciones con mayor crecimiento de clientes e ingresos en España. En sus últimos resultados del primer trimestre reportó una facturación de 383 millones de euros, un 13% más. Si tomamos como referencia los ingresos por servicio, los que tienen que ver con el segmento residencial, esta mejora fue del 27% hasta los 336 millones de euros.

Estos datos estuvieron impulsados por el aumento de clientes, tanto en móviles como en paquetes convergentes, que generaron unos beneficios netos de 22 millones de euros, lo que mejora en un 168% los ocho millones que ganaron entre enero y marzo del año pasado. De esta manera, el ebitda cerró en 101 millones de euros (+45%) y el ebit en 45 millones (+30%).