En algún momento, Jaime Vázquez, director del programa de incubación en Madrid de Demium Startups, quiso ser odontólogo. Sin embargo, pronto se dio cuenta que la gestión empresarial, aunque con “impacto social”, le llamaba mucho más. “Para que un proyecto llame mi atención tiene que ser potencialmente global, que impacten en la vida de las personas y que sean potenciales unicornios”, explica Vázquez en esta entrevista con EL ESPAÑOL.

Jaime Vázquez habla orgulloso del equipo que forma Demium y asegura que intentan “fichar a estrellitas del emprendimiento". Entre sus filas han nacido Singularu o Koko y aunque cree que el ecosistema emprendedor español sigue siendo “inmaduro” confía en que Demium siga creciendo a pasos agigantados.

¿Cómo cree que es el ecosistema español del emprendimiento?

Todavía es un ecosistema inmaduro, no estamos al nivel del ecosistema británico, sueco, estadounidense o israelí, pero avanzamos por buen camino. El ecosistema está inmaduro de base. Nosotros estamos en Madrid, Barcelona, Málaga, Bilbao y Valencia. Acabamos de abrir en Londres porque solo en el distrito financiero de esa ciudad se levanta 15 veces más financiación que en todo el territorio nacional.

¿Por qué?

En Londres se levanta dinero antes de mostrar el proyecto y antes de mostrar beneficio. Tú vas con un Power Point y puedes levantar financiación. Nosotros lo hemos hecho en España, pero es tremendamente difícil.

En nuestro país el inversor no está profesionalizado y encima son muy poco arriesgados. Aquí es muy típico lo de invertir en lo que conozco, y lo digo yo como Business Angels. Para mí eso es ser un vago. Si eres un inversor, intenta estar pendiente de las tendencias. El inversor español solo invierte en modelos validados que ya están facturando ‘x’ cantidad de dinero y ese es el primer escollo para el emprendedor español, conseguir esos primeros 10.000 o 15.000 euros.

Comenta que los inversores sólo confían en modelos validados, ¿No es así como trabaja Demium?

Efectivamente. Nuestro modelo es copycat (copiar modelos de negocio que funcionan en otros países e implantarlos) para emprender, pero no para invertir. Nosotros tocamos todas las partes de la start-up desde el inicio.

¿Cómo es el ciclo de las start-ups en Demium?

Somos fuertes en dos campos: selección y atracción de talento de altas capacidades, actitudes y aptitudes para el emprendimiento. Y también somos muy buenos en detección de tendencias de mercados que guardan ciertas analogías con el nuestro.

Clara Rodríguez

Altas capacidades y talento: ¿Qué tiene que tener un perfil para que les parezca atractivo?

Tenemos tres perfiles que son los que anunciamos en los eventos de atracción de talento: CEO, CMO y CTO. El perfil a nivel humano tiene que ser gente con hambre, gente con poco ego, buenas personas y jugadores de equipo. Para nosotros estas habilidades tienen más valor que la titulitis.

Para CEO por ejemplo, me gustan los perfiles que vengan de las big four. Perfiles de consultoría, porque aunque no sean startuperos, tienen una cultura de trabajo muy fuerte. Tenemos una exigencia de trabajar 12 o 14 horas diarias, que es lo que te requiere una start-up en las primeras fases. 

Para CTO prefiero perfiles sénior pero que estén al día, que les guste seguir aprendiendo. Como CMO me gustan los milenials o centenials. Ahora las start-ups están muy centradas en redes sociales, especialmente en Instagram y me gustan los nativos digitales porque funcionan a otra velocidad.

Tienen unos modelos de negocio identificados y unos perfiles elegidos, ¿Cómo los combinan?

Tenemos un evento que se llama All Start-up que es la fase final de un proceso de selección donde identificamos ese talento. El embudo empieza en unos 300 inscritos, llamamos a unas dinámicas previas a unas 80 personas. De esos 80, llamamos a 25 o 30 para participar en la fase final. Un hackaton de negocios de un fin de semana. Ahí ya les clasificamos por afinidad y por multidisciplinariedad, entendiendo cada rol. Llevan a cabo equipos votándose entre ellos y se les da a elegir entre 10 ideas que ejecutan durante el fin de semana. El domingo es el pitch ante un jurado de líderes del mundo del emprendimiento.

Ese jurado elige a un equipo ganador que entra directamente en el programa de incubación. Y luego el equipo de Demium elige a ganadores individuales. El lunes empiezan con nosotros y dejan su trabajo. Es una especie de Gran Hermano de emprendedores donde nosotros somos Mercedes Milà.

Es un modelo diferente a otras incubadoras donde los emprendedores llegan con su proyecto.

Nuestro modelo es el preidea preteam incubator, que es el modelo de éxito. Hemos revertido el índice de fracaso de las start-ups que es de 9 de cada 10. Tenemos un 78% de supervivencia en los dos primeros años de la start-up. En España no hay métricas que se parezcan. 

Demium es un conjunto de súper consultores en emprendimiento con éxito probado en el mundo del emprendedor y se ha traducido con un porfolio de una valoración combinada de 130 millones de euros. Acabamos de cerrar una ronda de 3,5 millones para hacer nuestra expansión, vamos a cerrar 18 millones a final de este año, 60 el año que viene y queremos convertirnos en la incubadora más grande a nivel mundial.

Somos el proceso de incubación más grande en Europa. Vamos a abrir un hub al mes, la idea es estar en 10 países en los próximos meses. En Minsk (Bielorrusia) abrimos el 22 de febrero y más tarde en Lisboa.

¿Qué ha salido mal en el caso de las start-ups que no han sobrevivido?

Lo que no funciona es el equipo, el compromiso. Es muy complicado que emprendas con éxito si tienes otro trabajo u otra obligación, si no te obsesionas con tu proyecto. En esa fase de obsesión tienes que discutir con tus amigos, dejarlo con tu pareja, hacer que no te soporte nadie porque solo hables de tu proyecto. La gente que verdaderamente se obsesiona es la que lo peta.

"Tienes el emprendedor que viene de una gran empresa o de dirección ejecutiva y que tiene un colchón para emprender y quiere hacerlo y tienes gente que es rica"

Pero para 'petarlo' tienes que tener un colchón económico que te permita renunciar al resto.

Por supuesto, no cualquiera puede emprender. Tienes que saber que es tu momento. Nuestro programa dura seis meses, la gente tiene que entender que durante esos seis meses tiene que sostenerse. Hay muchos tipos de emprendedor: el joven que puede recurrir al hogar y que puede subsanar gastos a través de su familia; tienes el emprendedor que viene de una gran empresa o de dirección ejecutiva y que tiene un colchón para emprender y quiere hacerlo y tienes gente que es rica.

¿Cómo es el futuro para Demium Startups?

Vamos a ser una empresa que valga 16.000 millones en los próximos 10 años. ¿Cómo? Siendo líderes en incubación, creando tecnología y siendo el adalid de este modelo de preidea preteam incubator. Tenemos un probado éxito, nos falta atraer inversión internacional. En España es muy complicado levantar el capital que vamos a requerir. Contamos con la confianza absoluta de nuestros inversores y fondos de inversión y tenemos un recorrido tan positivo que la gente se lo cree. Vamos a crecer de una forma muy loca.

Nunca se ha generado en Europa un proceso como Demium, el éxito va a ser tan sonoro que me creo que valgamos 16.000 millones en los próximos diez años. También estamos pensando en la salida a bolsa, estamos trabajando en entorno premercado. Vamos a ser una churrera de empresas, la empresa más grande de España.

¿No se va a agotar el modelo de replicar negocios?

¿Internacionalizando? Es un modelo que por sus características tiende a la internacionalizar. No solo vamos a internacionalizar con hubs de emprendimiento, también de inversión. Estamos levantando nuestro propio fondo de inversión de 20 millones de euros. Somos muy jóvenes, pero el que más crece, con mejor track record, e internacionalizando, que nadie lo ha hecho en España. Vamos a constituir 100 compañías a lo largo de 2019 y vamos a ser líderes.