Francisco González, presidente del BBVA, en una imagen de archivo.

Francisco González, presidente del BBVA, en una imagen de archivo. BBVA

Empresas BANCA

González (BBVA) cree que el proceso catalán "ha terminado"

La independencia ha "confundido" a sus votantes y ha frustrado "las emociones de mucha gente", según ha dicho el presidente de la entidad bancaria.

El presidente de BBVA, Francisco González, ha afirmado que el proceso catalán de independencia "ha terminado" y considera que "es imposible que Cataluña no esté en España".

En una entrevista con la cadena estadounidense CNBC en el marco del Foro Económico de Davos, el primer ejecutivo de BBVA ha apuntado que "no hay forma de que Cataluña sea independiente".

En su opinión, "el Gobierno ha hecho cumplir la ley, bajo la Constitución española". "Es una pena lo que ha ocurrido, porque la independencia ha confundido a sus votantes, prometiéndoles muchas cosas inalcanzables, y ha frustrado las emociones de mucha gente", ha apuntado.

50% de sus clientes será digital

Para González, el momento clave del proceso catalán fue la salida de más de dos mil compañías desde el pasado 1 de octubre, aunque solamente se tratara de una retirada de sus sedes sociales de la región.

"Habrá un tiempo de escándalo y ruido, aunque, por supuesto, la economía está sufriendo un poco en Cataluña, un par de décimas, pero nada real, porque en las elecciones la independencia ha perdido terreno", ha señalado.

En otro orden de cosas, el presidente de BBVA ha avanzado que el 50% de sus clientes será digital este año, algo que hace a González "muy feliz", dado que este tipo de usuarios reporta a la entidad 2,4 veces más beneficios que los tradicionales.

La economía está "en buena forma"

Para González, tanto la economía española como la europea están "en buena forma" y, en este escenario, la entidad se comportará "muy bien" tanto en cuanto a métricas financieras como en el proceso de transformación. "Va a ser un muy buen año para BBVA", ha vaticinado.

Además, González ha valorado que España "ha hecho muy bien su trabajo" desde 2012 en cuanto al apalancamiento del sistema financiero, dirigiéndose a los problemas del sistema bancario, y ahora la situación es "muy normal y calmada".