Giovanni Castellucci, CEO de Atlantia.

Giovanni Castellucci, CEO de Atlantia.

Empresas

Abertis y sus accionistas fuerzan a Atlantia a plegarse al Gobierno

La española se negó a pedir autorización por la italiana para que ésta lanzara la opa.

Atlantia no ha tenido más remedio que plegarse al Gobierno. La presión ejercida por la propia Abertis, sus accionistas y algunos inversores internacionales, la han obligado a solicitar autorización para hacerse con el grupo de infraestructuras.

Fuentes cercanas a la operación explican que Giovanni Castellucci, el consejero delegado de la italiana, envió una carta a Abertis para que fuera ella la que pidiera los permisos al Ejecutivo. Algo a lo que el consejo de administración, con el respaldo de sus principales accionistas, se negó.

Consideran que corresponde a la compañía interesada solicitar los permisos pertinentes; y no a la empresa ‘opada’, que debe mantenerse neutral. Así que, con este panorama, en el cuartel general de Roma optaron por enviar este jueves a los ministerios de Fomento y Agenda Digital las solicitudes requeridas.

Malestar accionarial e invesor

Pese al intento fallido por esquivar el mazazo de plegarse a las peticiones del Gobierno, Atlantia ha dado el paso para acallar el ruido que hay entorno a la operación.

Personas cercanas al equipo de Castellucci explican que, en los últimos días, algunos accionistas de Abertis e inversores internacionales han trasladado su malestar por el nivel que había alcanzado el enfrentamiento con el Gobierno.

Una situación que había llegado demasiado lejos y a la que había que ponerle punto final. Hay varios motivos para hacerlo: tratar de que la operación no se vea afectada; no interferir en el futuro ni en el día a día de la compañía; y salvaguardar las relaciones de todos los actores implicados en la opa con el Gobierno.

Los motivos de la disputa

El enfrentamiento viene por la divergencia de criterio entre el Ejecutivo y Atlantia. El primero asegura que Abertis -como gestor de autopistas- es una compañía que opera intereses estratégicos; algo que extrapola a la participación de ésta en Hispasat, el operador de satélites. Esto hace que, a su juicio, sea necesaria la autorización administrativa.

La segunda, en cambio, cree que no es necesario porque está comprando Abertis. Una empresa que es la accionista de las sociedades que tienen concedidas las autopistas de peaje. Por tanto, no hay cambio de titular en las concesiones. Y en cuanto a Hispasat, ya han mostrado su interés por desinvertir.  

Todo eso queda ahora en el olvido, aunque en Italia insisten en que -como ocurrió en Francia, Italia y Chile- no deberían solicitar autorización gubernamental. A partir de ahora la pelota está en el tejado del Gobierno, que no tiene plazo efectivo para pronunciarse.

Neutralidad

Atlantia tiene confianza en que no pase más de un mes en la mesa de los ministerios de Agenda Digital y de Fomento, y en que se les trate en las mismas condiciones que a Hochtief, cuya autorización también está en estudio.

¿Qué dice el Gobierno? Básicamente nada. Se limitan a confirmar que ya han recibido las solicitudes. Fuentes cercanas al equipo de Álvaro Nadal creen que, de este modo, se “cumple con la Ley”, pero ni una palabra más sobre el asunto.

Tampoco se sabe qué ocurrirá ahora con el requerimiento de los ministerios de Fomento y Agenda Digital a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). Un documento en el que solicitan que el regulador reconsidere su visto bueno a la OPA italiana para obligarle a pedir autorización.

El papel de la CNMV

Fuentes cercanas al organismo que dirige Sebastián Albella explican que el proceso continúa. Siguen estudiando la petición del Gobierno, a no ser que la retire, algo que puede ocurrir -o no- porque todavía no se ha decidido.

Esto significa que la CNMV sigue entre la espada y la pared de tener que pronunciarse y, por tanto, optar por rectificarse a sí misma o ponerse en contra del Gobierno. No está claro si cabría otra posibilidad: argumentar que -tras la decisión de Atlantia- ya no necesita pronunciarse.

Un nuevo capítulo más de una opa que acaba de comenzar. De momento, el Gobierno tendrá que decidir sobre las ofertas de ambos contendientes (Atlantia y Hochtief); mientras que la CNMV debe aún autorizar el folleto de la alemana.

La oferta de la italiana contempla un precio de 16,50 euros por título de Abertis, frente a los 18,76 de la alemana. Ambas contemplan un canje de acciones. Un 10% como mínimo en el caso de Atlantia, y un 20% obligatorio en el de Hochtief que, por cierto, asiste como convidado de piedra al enfrentamiento entre los italianos y el Gobierno.