Varios pasajeros se dirigen a un avión de Ryanair en el aeropuerto de Londres.

Varios pasajeros se dirigen a un avión de Ryanair en el aeropuerto de Londres. Reuters

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Ryanair trata de blindar a sus pilotos para evitar más cancelaciones

La aerolínea ha ofrecido bonos de hasta 12.000 euros, que pagará en noviembre de 2018, si renuncian a días de vacaciones y cumplen con unas horas de vuelo hasta el próximo año.

La irlandesa Ryanair trata de capear el temporal que ha causado su error en la planificación de las vacaciones de personal. Tras anunciar que cancelará más de 2.000 vuelos hasta finales de octubre, de los cuales más de 500 conectan con alguna ciudad española, la aerolínea ha ofrecido hasta 12.000 euros en bonos a su plantilla si aceptan renunciar a los días libres para evitar más cancelaciones.

La empresa ha contactado con el personal indicando que los comandantes recibirán una bonificación de 12.000 euros y los primeros oficiales (o copilotos), de 6.000 euros, si aceptan trabajar al menos uno o dos bloques de cinco días libres en las próximas semanas, recoge Reuters.

Esta bonificación, sin embargo, tiene condiciones: los pilotos tienen que realizar más de 800 horas de vuelo hasta octubre del próximo año y no recibirán el pago hasta noviembre de 2018. La normativa europea establece un máximo de 900 horas anuales y 100 horas en un mes. Además, la carta incluye un blindaje para los pilotos: no pueden dejar Ryanair antes de esa fecha.

"Para evitar más cancelaciones, estamos pidiendo a cada piloto al que ya se le han asignado vacaciones que trabaje uno o dos bloques de cinco días", ha explicado el jefe de operaciones de la aerolínea, Michael Hickey. La compañía comunicó también que aumentará el importe que cobran los pilotos cuando pasan una noche fuera de casa de 28 euros a 75.

Aunque el CEO de la aerolínea, Michael O´Leary, niega desde el lunes que estén cortos de personal, al menos 140 pilotos han cambiado a las filas de Norwegian en lo que va de año y la medida aviva los rumores sobre que su tripulación planea movilizaciones debido a la carga de trabajo. La compañía ha operado con una elevada tasa de ocupación en los últimos meses, -97% en agosto y con 12,7 millones de pasajeros transportados, según la compañía-, y al tiempo ha visto cómo su plantilla mermaba seducida por unas mejores condiciones laborales en la competencia. En los últimos meses, la irlandesa ha realizado jornadas de contratación en países como Brasil para ampliar su plantilla, al igual que ha manifestado abiertamente su interés en el personal de las quebradas Alitalia y Air Berlin.

La irlandesa decidió el pasado viernes cancelar alrededor de un 2% de sus vuelos hasta finales de octubre alegando que su tasa de puntualidad había caído en diez puntos, situándose por debajo del 80%. La medida afectará a alrededor de 420.000 personas y supondrá una factura para la compañía de al menos 20 millones de euros, por devoluciones e indemnizaciones, y otros 5 millones en tasas perdidas según las estimaciones del regulador irlandés. Los analistas, en cambio, esperan que el golpe para Ryanair sea mayor. 

Los pasajeros a los que se les ha cancelado un vuelo sin 14 días de antelación tienen derecho al reembolso del billete y a una indemnización de entre 250 y 600 euros en función de la distancia a la que viajaban