Ana María Llopis, presidenta de DIA.

Ana María Llopis, presidenta de DIA. EFE

Empresas Subidas y bajadas bajo control

‘Efecto llamada’ en Dia: 30 fondos elevan al 25% las posiciones cortas

La entrada de diez inversores duplica en un año el capital especulativo de la distribuidora, hasta 815 millones.

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Prosigue el trasiego entre los accionistas significativos del grupo español Dia y los inversores que buscan lucrarse con la operativa de las posiciones cortas de la distribuidora presidida por Ana María Llopis y gestionada por el consejero delegado Ricardo Currás.

La última actualización realizada este lunes por la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) dejaba estas posiciones bajistas en el 24,86% del capital, valorado en bolsa en 815 millones de euros, el doble que amasaban hace un año. Casi 155 millones de acciones repartidas entre unos 30 fondos. Los accionistas prestan las acciones y los segundos, primero, las venden y después -cuando caen del valor previsto- las recompran para devolverlas a sus propietarios.

Todos ganan: accionistas y bajistas

El asunto les está saliendo a pedir de boca a unos y otros. Los accionistas cobran el interés pactado por prestar los títulos y los fondos especulativos ganan al recomprar las acciones a un precio inferior al que recibieron al venderlas.

En los últimos tres meses, estas posiciones se han incrementado un 5% como consecuencia de que los antiguos accionistas se han puesto a prestar acciones como locos, caso de Black Creek o BlackRock. Lo mismo que han hecho otros dos inversores, como LSV o Morgan Stanley, al irrumpir en el accionariado de Dia con más del 3% del capital.

La CNMV se pone de perfil

Desde la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) descartan pronunciarse, ni en un sentido ni en otro, acerca de este incremento controlado de las posiciones cortas en DIA desde hace un lustro y que, en los últimos doce meses, se han duplicado como consecuencia de la entrada de 11 inversores con un porcentaje inicial superior al 0,5% del capital del grupo distribuidor español.

La institución presidida por Sebastián Albella -criticada hace un mes por el doble rasero utilizado en el tratamiento de estas posiciones bajistas en el Banco Popular y Liberbank- se limita a apuntar que las actuaciones de supervisión de compraventa de valores -en el caso de Dia o de otras empresas- no son objeto de información alguna.

73 millones de acciones compradas y 30 prestados

El último arreón de las posiciones bajistas en Dia se originaba entre mediados de marzo y mediados de mayo. En ese periodo, cuatro de sus seis accionistas de referencia (BlackRock, Black Creek, LSV y Morgan Stanley) compraban, de manera directa o indirecta a través de instrumentos financieros, 73 millones de acciones, equivalentes a casi el 12% del capital del grupo de distribución. A partir de aquí entra en liza la estrategia de préstamo de estos títulos. En ese mismo periodo fueron casi 30 millones las acciones prestadas.

Entre los fondos más activos en este alquiler acotado de las acciones se encuentra Delores Holding, que entraba en esta operativa bajista en Dia en noviembre de 2016 con el 0,57% del capital y se plantaba, el pasado 25 de abril, con el 3,16%. El propio BlackRock, el gigante estadounidense de la gestión de fondos que, además de ser accionista, utiliza como bajista uno de sus vehículos, duplicaba hasta el 1,12% las posiciones cortas. También AKO Capital pasaba del 1,25% a principios de abril a reconocer el 2% a mediados de mayo.

Marshall Wace, dos años ganando dinero con Dia

De todos estos fondos, ninguno ha ganado tanto dinero operando a corto en Dia como Marshall Wace. El inversor estadounidense más activo en la bolsa española que entraba a corto en Dia en enero de 2015 con el 0,5%, en agosto de ese año llegaba al 1,4% y ese mismo mes se diluía al 0,48% en estas posiciones bajistas. A lo largo de 2016, Marshall Wace repetía el negocio en dos ocasiones: subía hasta el 1,5% y bajaba por debajo del 0,5.

Ahora, tras nueve meses agazapado, Marshall ha vuelto. Y lo ha hecho de una manera más agresiva a la vista del interés inusitado de los accionistas por prestar los títulos. Entre febrero y mediados de junio, el fondo estadounidense sextuplicaba las posiciones cortas, hasta el 3,6%. Y, en las últimas tres semanas ha iniciado otra vez el camino de salida tras lograr su objetivo de vender a un precio y comprar a otro más bajo.

Consecuencias de los cortos sobre la cotización 

Este último arreón de las posiciones bajistas provocaba que la cotización de Dia se incrementara un 11,3% entre finales de marzo y mediados de junio, hasta 5,67 euros.

Desde entonces, con la devolución de las acciones por parte de los bajistas, la distribuidora ha vuelto a iniciar la tendencia a la baja. La que le llevará de nuevo -como viene ocurriendo desde 2012- a situar los títulos en torno a 5 euros o ligeramente por debajo. Todo bajo control para que esa cotización suba o baje un 10% sobre ese umbral.