Guillermo Echeverría
Publicada

Novak Djokovic ha consolidado su nombre como uno de los atletas más grandes de todos los tiempos. Sin embargo, a sus 39 años, el astro serbio demuestra que su visión estratégica se extiende mucho más allá de las líneas de cal.

Tras acumular un patrimonio extraordinario gracias a sus logros deportivos, el tenista ha canalizado su disciplina en un diversificado ecosistema empresarial y filantrópico. Su portafolio actual equilibra la sofisticación comercial con un profundo compromiso social.

Uno de sus proyectos más personales y sofisticados se encuentra en el sector vitivinícola. A través de Djokovic Winery, una bodega boutique familiar cofundada junto a su tío en la histórica región de Šumadija, el serbio rinde homenaje a las tradiciones de su tierra natal.

Con una producción anual de unas 40.000 botellas, la marca comercializa principalmente las variedades Chardonnay y Syrah. Aunque el propio tenista mantiene un estilo de vida estrictamente libre de alcohol, se involucra apasionadamente en las catas de producción, logrando que sus vinos ganen reconocimiento internacional.

En paralelo, el sector de la restauración corre por las venas de su familia. Bajo la cadena hostelera Novak Café & Restaurant, Djokovic cuenta actualmente con tres establecimientos operativos en Serbia, estratégicamente ubicados en zonas clave como el Nuevo Belgrado y Dorćol.

Novak Djokovic celebra un punto. REUTERS

Estos locales, cuya gestión diaria recae en sus padres, combinan una atmósfera deportiva con una selecta oferta gastronómica de cocina mediterránea e internacional. Para Novak, estos espacios representan una extensión de sus raíces y un punto de encuentro para los aficionados que han seguido su trayectoria desde los inicios.

No obstante, el legado más significativo del serbio no se mide en ingresos, sino en impacto humano. Creada en 2007 junto a su esposa Jelena, la Novak Djokovic Foundation se ha transformado en el pilar central de su vida fuera de las canchas.

Enfocada de forma prioritaria en la educación infantil temprana, la organización aborda una problemática crítica en Serbia, donde históricamente la mitad de los niños carecía de acceso a la educación preescolar.

El impacto de la fundación es monumental. Ha construido, reconstruido o equipado 58 escuelas infantiles, beneficiando directamente a más de 55.000 niños en comunidades vulnerables.

Además de la infraestructura, su labor incluye la formación avanzada de miles de educadores y programas de apoyo psicológico para familias mediante plataformas como la NDF Online Academy.

El éxito de Novak Djokovic lejos del tenis revela a un hombre tridimensional. El serbio demuestra que su verdadera grandeza no solo radica en levantar trofeos, sino en sembrar un futuro mejor para las siguientes generaciones.