Roger Federer construyó una de las carreras más grandes de la historia del tenis, con 20 títulos de Grand Slam y casi 131 millones de dólares en premios, pero una de sus decisiones más rentables llegó lejos de la pista.
En 2019, el suizo se vinculó a On como inversor y socio creativo, una apuesta valorada entonces en torno a 50 millones de dólares, unos 45 millones de euros al cambio de ese momento.
Siete años después, la firma nacida en Zúrich ha convertido aquella operación en una pieza central de su expansión global y acaba de dar otro paso decisivo con el fichaje de Kylian Mbappé.
On se fundó en 2010 como una marca especializada en zapatillas de running. Su salto al gran escaparate del deporte llegó con Federer, que se incorporó a la compañía antes de su retirada como "co-entrepreneur".
Era un socio con participación accionarial y presencia en los procesos de diseño, producto y estrategia de marca.
La salida de On a Bolsa en Nueva York en septiembre de 2021 multiplicó la dimensión económica de la apuesta. La empresa comenzó a cotizar a 24 dólares por acción y su crecimiento posterior disparó el valor del paquete accionarial del extenista.
Las valoraciones difundidas en los últimos años han situado su participación por encima de los 500 millones de dólares en los momentos de mayor precio bursátil.
Kylian Mbappé es la nueva imagen de la marca suiza On.
La corrección de las acciones también ha mostrado el riesgo de una inversión vinculada al mercado. En agosto, On cayó un 19% en Bolsa después de presentar sus resultados trimestrales, un movimiento que redujo de forma notable la valoración atribuida a Federer.
Forbes rebajó entonces su fortuna estimada a 952 millones de dólares y calculó que su paquete en la marca representaba cerca del 2,5% del capital. Tras el descenso bursátil, algunas estimaciones situaron la participación del suizo alrededor de los 310 millones de dólares.
De Federer a Mbappé
Federer no se limitó a invertir. Fue una figura activa en el desarrollo de The Roger, la línea de calzado de On orientada al tenis y al uso urbano. Su nombre ayudó a la marca a entrar en un deporte dominado por gigantes como Nike, Adidas o Asics, y a proyectarse como una alternativa premium de alcance internacional.
La estrategia se traslada ahora al fútbol. Mbappé ha puesto fin a su extensa relación con Nike para convertirse en embajador global de On, que ha anunciado su entrada en este mercado con el delantero del Real Madrid como gran referencia.
El acuerdo combina remuneración económica y participación accionarial, aunque no se han divulgado ni la cuantía ni el porcentaje que recibirá el francés.
El campeón del mundo colaborará además en la creación y prueba de las primeras botas de fútbol de la compañía, previstas para 2027. On también ha incorporado a Thierry Henry como director de fútbol.
Federer ayudó a la firma suiza a ganar terreno en el tenis; Mbappé representa su gran intento por competir en el deporte con mayor alcance comercial del planeta.
