Rafa Jódar se ha convertido en una de las grandes revelaciones del tenis mundial. Sin embargo, antes de codearse con los mejores, el madrileño tuvo que aprender a compaginar su carrera deportiva con los estudios.
A sus 19 años, y después de conquistar ya un título ATP, Jódar recuerda una etapa en la que cada jornada exigía encajar los entrenamientos con las exigencias de un Bachillerato de Ciencias.
"Estudié el Bachillerato de Ciencias, Biología y Química. Había asignaturas como Biología en las que hay que estudiar mucho, muchos nombres y es difícil compaginarlo. Era complicado porque yo estaba con alumnos de clase que practicaban algún deporte, pero no era lo mismo que yo. Yo tenía que ir todos los días por la tarde al Club de Tenis Chamartín, a hacer mi entrenamiento, y luego a estudiar", recordaba Jódar sobre aquellos años.
El reto no consistía únicamente en encontrar tiempo para estudiar después de entrenar. Hasta terminar el instituto, su calendario deportivo estaba condicionado por las clases, lo que reducía considerablemente sus posibilidades de viajar para competir.
"Toda la vida he ido a un colegio presencial y en Bachillerato, también. Con estos estudios presenciales era mucho más complicado viajar fuera de España y de Madrid, porque cuando hay que hacer una gira fuera de casa, no vas al instituto durante un cierto número de semanas y eso después te lastra para hacer los exámenes".
Rafa Jódar, durante el partido contra Bu.
A esa dificultad se sumó, a comienzos de 2024, una pequeña lesión que también condicionó sus planes deportivos.
"Es verdad que también tuve una pequeña lesión a principios de año que me impidió viajar. Los estudios siempre han sido una prioridad para mí y es verdad que no he podido ir a muchos torneos que me hubieran gustado".
Jódar terminó finalmente sus estudios en junio de 2024. A partir de entonces, pudo dedicar todavía más tiempo al tenis y afrontar un verano decisivo en su formación.
Disputó Roland Garros y Wimbledon antes de cerrar la temporada con uno de los grandes éxitos de su carrera hasta entonces: el título del US Open júnior.
"Para mí ha sido un sueño poder haber jugado en esos escenarios en los que he visto tantos partidos por la tele", apostillaba entonces.
El tenis universitario
El triunfo en Nueva York abrió una nueva etapa y, al mismo tiempo, puso a Jódar ante una decisión importante. Con 18 años, debía escoger entre dar el salto inmediato al profesionalismo o encontrar una vía que le permitiera continuar con sus estudios mientras seguía desarrollando su carrera deportiva. La elección fue Estados Unidos y la Universidad de Virginia.
Allí vivió durante 2025 una etapa fundamental para su crecimiento. Compitió en el tenis universitario, conquistó tres títulos Challenger y fue elegido Novato Nacional del Año. Todo ello antes de tomar la decisión definitiva de apostar por el circuito profesional.
En enero de 2026, Jódar anunció que dejaba la universidad para dedicarse por completo al tenis. Su progresión fue meteórica. Comenzó el año como número 168 del mundo y, en apenas unos meses, conquistó en Marrakech su primer título ATP, alcanzó la final de Washington y las semifinales de Montreal y firmó los cuartos de final en Roland Garros. En agosto llegó a situarse en el número 11 del ranking mundial.
El propio Jódar ya encontraba paralelismos entre las exigencias de aquella etapa académica y las que implica convertirse en tenista profesional.
"Era complicado, pero este proceso me va a ayudar seguro en el mundo del tenis, porque lo veo muy similar. He pasado por momentos duros, pero en la carrera de un profesional también se pasa por momentos así. Estoy contento de poder haber hecho eso".
Aquel esfuerzo por equilibrar libros y raqueta terminó convirtiéndose también en una parte importante de su aprendizaje. Durante años, Jódar tuvo que estudiar Biología y Química por las noches después de entrenar cada tarde en Madrid.
Hoy, aquella rutina forma parte del camino que le ha llevado a convertirse en uno de los jóvenes tenistas españoles que más expectativas está generando.
Y, aunque no descarta volver algún día a las aulas, sí parece tener claro qué materias no quiere volver a encontrarse delante.
"Ahora quiero hacer algo relacionado con Economía, Business. Biología y Química, mejor que no", recalcaba con sorna.
De los apuntes a las pistas, el recorrido de Jódar demuestra que su crecimiento no se ha construido únicamente a base de golpes de raqueta.
La disciplina, la capacidad de sacrificio y la gestión de las dificultades que aprendió mientras compaginaba los estudios con el tenis forman ahora parte de las herramientas con las que afronta su prometedora carrera profesional.
