El tenis mundial sigue rendido ante el momento de forma de Jannik Sinner. El número uno del mundo atraviesa un gran momento de forma pese haber sido eliminado de Roland Garros en un partido marcado por sus problemas físicos.
Sin embargo, más allá de sus victorias y récords, el italiano sorprendió con una confesión familiar durante una entrevista posterior al torneo romano. Sus palabras provocaron risas en el estudio y mostraron el carácter cercano que mantiene pese a su enorme éxito deportivo.
“Cuando comencé a jugar mejor, hace tres años, mi madre me dijo que no quería estar en mi banquillo”, explicó Sinner entre sonrisas. El comentario se volvió rápidamente viral entre los aficionados al tenis por la naturalidad con la que relató la situación.
El italiano contó que su madre prefería vivir los partidos desde la distancia porque sufría demasiado siguiendo los encuentros de su hijo. La presión y la tensión de los grandes torneos se hicieron todavía mayores cuando empezó a competir por títulos importantes.
Sinner siempre ha destacado el papel fundamental de su familia en su carrera deportiva. A pesar de pasar gran parte del año viajando por el circuito ATP, mantiene una relación muy cercana con sus padres y suele agradecerles públicamente los sacrificios realizados desde pequeño.
Sinner celebra la victoria ante Jódar.
“Hay mucho trabajo detrás, mucha dedicación y sacrificios”, explicó recientemente el tenista tras otro de sus títulos. También admitió que en algún momento llegará un bajón de rendimiento porque considera imposible sostener siempre el mismo nivel competitivo.
La temporada de Sinner está siendo prácticamente perfecta. En Roma consiguió un triunfo histórico al convertirse en el segundo jugador capaz de ganar los nueve Masters 1000 del calendario, igualando un registro que únicamente tenía Novak Djokovic.
Además, el italiano enlaza una racha espectacular de victorias y títulos que le ha permitido consolidarse como la gran referencia actual del tenis masculino. Su regularidad, especialmente en los grandes torneos, ha marcado enormes diferencias respecto al resto de rivales.
Pese a ello, Sinner intenta mantener una vida lo más normal posible fuera de las pistas. El italiano suele evitar las polémicas y rara vez ofrece declaraciones grandilocuentes, algo que concuerda con su actitud en pista, sin malos gestos ni actitudes reprobables.
Mientras continúa acumulando trofeos, el número uno del mundo afronta ahora nuevos desafíos y ya piensa en la temporada de hierba y en conquistar Wimbledon.
