Rafa Jódar sigue quemando etapas a velocidad de vértigo. Apenas lleva cuatro meses en el circuito profesional, pero ya ha dejado por el camino a varias de las mejores raquetas del mundo. Las expectativas con él son máximas, las ilusiones también y así lo demuestran sus datos con apenas 19 años.
Su carta de presentación en el Open de Australia fue el preludio de lo que vino después. En Miami asomó la cabeza, pero ha sido llegar la gira de tierra batida y catapultarse no solo en el ranking (ya está dentro del top 50) sino en su juego y confianza. Está imparable. Únicamente ha perdido un partido de los 12 que ha disputado en el polvo de ladrillo.
Ganó el ATP250 de Marrakech e inmediatamente después alcanzó las semifinales del ATP500 de Barcelona. Sucumbió ante Fils, pero dejó claro estar más que preparado para asentarse en la máxima élite.
Por si había alguna duda, su desempeño en el Mutua Madrid Open las ha despejado por completo. Venció a De Jong en su estreno, vapuleó a De Miñaur (nº 8 del ranking) y este pasado domingo superó en tres sets a Joao Fonseca, una de las mayores promesas del circuito.
Está en octavos de final donde espera el checo Kopriva, a priori el rival más asequible hasta el momento (aunque viene de ganar a Rublev). Será un duelo donde la Caja Mágica volverá a vibrar con el madrileño y en el que un triunfo podría depararle un partido de cuartos de final frente a Jannik Sinner. Paso a paso, pero el duelo frente a la mejor raqueta del planeta está cada vez más cerca.
Superficie predilecta
Aún es pronto para conocer en qué superficie se mostrará más poderoso. Sin embargo, lo que parece claro es que la tierra batida puede ser su punto fuerte. Ha jugado 12 partidos de los cuales únicamente ha perdido uno. Un balance de 11-1 que le deja con una marca mucho mejor que la de otros grandes tenistas.
Sin ir más lejos, Rafa Nadal, el rey de la tierra batida, ganó ocho de sus primeros 12 partidos en la arcilla. También mejora a Sinner y Alcaraz (6-6 ambos), a Djokovic (5-7) y Federer (1-11).
La carrera de Jódar no deja de estar prácticamente en la casilla de salida, pero ya ha dejado muestras de su potencial. El tiempo dictará sentencia, pero conviene tener paciencia y ser conscientes de que, como es lógico en jugadores de su edad y experiencia, tendrá bajones de juego.
