El Mutua Madrid Open ha vuelto a dejar una imagen desalentadora en el cuadro femenino español. Si en total fueron ocho las jugadoras que se apuntaron al Masters 1.000, ninguna de ellas ha logrado avanzar hasta la tercera ronda.
Ruth Roura, Sara Sorribes, Leyre Romero, Marina Bassols, Jessica Bouzas, Paula Badosa, Kaitlin Quevedo y Cristina Bucsa. Las cuatro primeras cayeron en la ronda clasificatoria y tan solo Bouzas y Quevedo fueron las únicas capaces de ganar al menos un partido. El resto, fuera en su estreno.
Sin duda, el peor trago lo pasó Paula Badosa. La catalana sufrió un duro varapalo ante Grahber, quien le endosó un 'rosco' (6-0) en el tercer y definitivo set. De nuevo, una desconexión de la tenista española que no hace más que complicar si cabe su futuro en el circuito.
Por ranking, no puede entrar al cuadro final de Roma y Roland Garros y su primera decisión ha sido renunciar a competir en el Foro Itálico. Si quiere disputar el segundo Grand Slam del año deberá pasar por las rondas previas de clasificación.
Tampoco tuvo suerte en el Mutua Cristina Bucsa. Llegaba como cabeza de serie y fue sorprendida por Sönmez (nº60 del mundo) en un duelo en el que tan solo plantó cara en la segunda manga.
Como en 2025, ninguna de las representantes de la Armada logró alcanzar la tercera ronda en un torneo que, desde sus inicios en 2009, tradicionalmente no se les ha dado bien a las tenistas locales. Hasta el momento, las mejores clasificaciones son unas semifinales de Badosa en 2021 y unos cuartos de Sorribes en 2022.
Las dudas
2026 no ha comenzado bien para las tenistas españolas. Entre las ocho jugadoras presentes en Madrid el balance es de 74 victorias y 60 derrotas. Bucsa y Bassols están siendo las más destacadas, mientras que a Bouzas y Badosa les está costando más.
La gallega es una de las grandes esperanzas del tenis nacional, pero de momento no está consiguiendo encontrar regularidad y el nivel de hace apenas un año. En el Open de Australia cayó en primera ronda y espera en Roland Garros seguir quemando etapas y romper sus mejores marcas.
Este momento delicado contrasta con el buen papel de sus jugadoras en el Billie Jean King Cup. En septiembre disputarán las finales, algo que ya han conseguido en las últimas cuatro ediciones. Eso sí, no gana desde 1998 y su última final llegó en 2008.
