No es nuevo el idilio de Novak Djokovic con Grecia ni su distanciamiento progresivo de Serbia. Una realidad que volvió a quedar patente este jueves con su presencia en el partido de Euroliga entre Olympiacos y Estrella Roja, donde se le vio animar al conjunto heleno e incluso posar con una camiseta de Thomas Walkup.
El propio tenista no dejó lugar a dudas. "Me siento griego, pero tengo que aprender el idioma… Todavía no lo domino muy bien, no es fácil", declaró en el Pabellón de la Paz y la Amistad, escenario del triunfo de los de El Pireo por 92-86.
Su aparición en el encuentro de baloncesto se produjo después de ser recibido por el ministro Thanos Plevris en el Ministerio de Migración y Asilo. "Es un honor para nosotros que él desee quedarse con su familia en nuestro país", escribió el dirigente en sus redes sociales junto a una imagen del encuentro.
Un gesto más que confirma su estrecha relación con Grecia, país donde desde 2025 también se celebra el torneo ATP 250 del que es propietario y que anteriormente tenía su sede en Belgrado.
'Nole' abandonó su país natal el pasado mes de septiembre tras mostrar públicamente su apoyo a las protestas estudiantiles iniciadas en noviembre de 2024, que reclamaban nuevas elecciones después del derrumbe de una marquesina en la estación de trenes de Novi Sad.
Aquella tragedia derivó en una campaña de desprestigio impulsada desde el entorno gubernamental, que llegó a calificarlo de "traidor".
Un divorcio total
A mediados de diciembre de 2024, Djokovic ya había manifestado su respaldo a las movilizaciones y dedicó una de sus victorias en el Open de Australia a una estudiante atropellada durante una protesta y hospitalizada posteriormente. "
Los estudiantes son campeones", lucía entonces el serbio en una sudadera durante un partido de baloncesto en Belgrado.
Djokovic, durante el ATP250 de Grecia.
Finalmente, cuando cerca de 300.000 personas se congregaron en las calles de Belgrado para protestar contra el gobierno de Aleksandar Vučić, Novak Djokovic compartió varias imágenes de las movilizaciones en sus redes sociales acompañadas del mensaje: "¡Histórico, magnífico!".
"Serbia tiene un enorme potencial y su juventud educada es su mayor fortaleza. Lo que todos necesitamos es comprensión y respeto. Con vosotros, Novak".
Desde entonces, el mismo Ejecutivo que durante años había presumido de la figura de 'Nole' y celebrado cada uno de sus éxitos pasó a considerarlo un traidor.
Una postura que terminó empujando al tenista a tomar una decisión drástica: abandonar su país y establecerse en Atenas, donde actualmente reside y desarrolla su vida cotidiana junto a su familia.
